Jorge Eliécer Triviño
La escritora Maria Ligia Acevedo (AMALI), recibirá por parte de la Unión Hispano Mundial de Escritores, filial Colombia, el reconocimiento por su excelsa labor en pro de la literatura a nivel de varios países del antiguo y del nuevo continente, además por sus aportes a la literatura infantil de Colombia, homenaje que se celebrará el próximo miércoles 18 de junio de 2025 en el Banco de la república de la ciudad de Manizales.
Es el resultado de la ingente labor de un año en el que se presentaron alrededor de 100 invitados a realizar lecturas de poesías en el canal digital Frisón TV. En el programa, participaron poetas de diferentes latitudes. Para el recuento, diremos que fueron los siguientes:
Onofre Galindo, de Zacatlán, México; María Vilalta, de San Lorenzo, argentina; Margreth Jiménez Martín, de Cartago, Costa Rica; Rubén Pareja Pinilla, de Mósteles, Madrid; Lety Elvir, de Honduras; Paul Jácome Segovia de Pujilí, provincia de Cotopaxi, Ecuador; Carlota Iris Ruiz de Perú; Hugo Quintana Chillán, de Chile.
Por Colombia, participaron los siguientes poetas:
Astrid Arboleda Fernández de Popayán; Conrado Alzate Valencia,de Riosucio, Caldas; Jorge Eliécer Triviño Rincón, Duván Marín, Luis Elías Collantes Castro y Adán López López, de Manizales; Diana Toro Ángel y José Adelnide Giraldo Herrera, de Filadelfia, Caldas; Germán Ocampo Correa, de Caldas; Luz Elena Vega Rojas, Rubén Darío Londoño Ossa, John Merardo Aristizábal y Fernando Córdoba García, de Pereira; Melba Inés Ospina de Filandia, Quindío; Maria Gemma Salazar González, de Santa Rosa de Cabal; Élfrida Satizábal Estupiñán, de El Charco, Nariño; Teresa González García, de Neira, Caldas; Belarmina Rico Acevedo, de Chaparral, Tolima; Gloria Socorro Valencia Benjumea, de Salamina, Caldas; Maria Amparo Hernández de Sánchez, de Ibagué, Tolima; Maria Ninfa Escudero, de Dosquebradas, Risaralda; Yeni Milena Millán Velásquez, de Circasia, Quindío; José Licélder Cardona Galeano, de Santuario, Risaralda; Pascual Antonio Arias Vélez, Diego Fernando Jaramillo Patiño, Maria Ligia Acevedo y John Jairo Cañaveral Gil, de Anserma, Caldas; Valentina Castaño Hoyos y Arturo Arcángel de Bogotá; Claudia Patricia Arbeláez Henao de Rionegro, Antioquia; Liz Cardona de Armenia, Quindío; Alfa Norma Concha Amarillo de Guadalajara, Valle del Cauca; y José Clareth Bonilla, de Quinchía, Risaralda.
Como se puede ver, hay poetas de varias latitudes de nuestro país; de este continente, y del viejo mundo.
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RECUADRO
Muestra de los autores
IDENTIDAD.
Sin esperar el día.
Estoy lleno de luz.
ONOFRE GALINDO
LUVINA
El viento rechina
escarba paredes y piedras
terrones de roca
son la siembra en aquel suelo.
Ignota que en su torbellino
desgajó la flor del almendro
que tanto amaba
y ansioso la busca
en todo rincón.
ASTRID ARBOLEDA
DE LAS AUSENCIAS:
En esta casa solo han quedado
el silencio y algunos
nombres olvidados escritos en las cortezas de los naranjos.
CONRADO ALZATE
BESOS PERDIDOS.
Una alfombra de amarillos pétalos
alimenta
con su carga marchita
la raíz de la rosa.
MARÍA VILLALTA, DESAN LORENZO, ARGENTINA
REHÚSA
No dañes el brote del carácter
del niño —, pues es muy seguro—
que mañana, le será una herramienta eficaz
para enfrentarse a las duras lides de la vida.
JORGE ELIÉCER TRIVIÑO RINCÓN
POEMA PARA MALENA.
También traigo el alma rota,
también tengo penas
de Bandoneón.
DIANA TORO ÁNGEL
DE VEZ EN CUANDO… TU RECUERDO.
Por mí ventana pasan muchas, alondras y pájaros
Y de vez en cuando, como un soplo, mágico
Tu recuerdo aromado.
GERMÁN OCAMPO CORREA
DE LUCES SEPIA
¿Cómo olvidarte creadora mía?
Cada junio, aunque época veraniega y feliz,
el recuerdo más triste me visita insistente
y lacera mi alma y me desgarra cíclicamente.
LUZ ELENA VEGAS ROJAS
IRIDISCENTE.
Al final…
solo queda
un pequeño espesor
donde se concentra el silencio.
LUIS ELÍAS COLLANTES CASTRO
EXTRAÑO TU ABRAZO:
Ese abrazo que abre la puerta de los sueños,
que sin palabras escribe tratados completos
En las páginas vírgenes de mis secretos,
ese abrazo que siembra esperanzas.
MELBA INÉS OSPINA MARTÍNEZ
APOCALIPSIS.
Nunca más volverán a ser los mismos, los rostros impuros
Y los cuervos llegan a tocar las trompetas desde el más allá.
El fin de los tiempos se acerca.
JOHN JAIRO CAÑAVERAL GIL
ODA FÉMINA.
Se levanta mi alma
como ave singular que pasa
como polen que viaja
a fecundar galaxias.
MARIA GEMMA SALAZAR GONZÁLEZ
UN TRUENO EN MINIATURA.
Manos invisibles agitan al viento
y en mi piel
se enredan quejidos
de acento extranjero.
JOHN FERNANDO CÓRDOBA GARCÍA
EL COLUMPIO DEL ABUELO.
Pasa asomado el abuelo a la ventana,
mirando el almendro sin hojas y sin ramas,
con su estoico tabaco entre sus labios,
se resiste a lanzar su última humareda.
ÉLFRIDA SATIZÁBAL ESTUPIÑÁN
TENGO IRA.
Quiero limpiar el río de los ojos del mercurio e inundarlo de rocas, de peces y mariposas,
danzando sobre el espejo de su sombra, atravesando la montaña haciéndole el juego al arco iris en el cielo.
TERESA GONZÁLEZ CORREA
LA CULPA FUE DEL VIENTO.
El viento se acercó
movió sus profundidades
y el río se perdió
en la brumosa lontananza
de sus recuerdos.
BELARMINA RICO ACEVEDO
SILENCIO CRUEL.
Orientó a sus hijas, apoyó a su esposo
asumió la lucha, digna en su pobreza.
Le ganó la muerte de tristeza llena
pero al verse libre se entregó serena.
GLORIA SOCORRO VALENCIA BENJUMEA
VIÑETAS
El niño de cristal
rueda del columpio de sus sueños
se parte en mil pedazos,
la madre lo rehace
entre sus brazos.
MARIA AMPARO HERNÁNDEZ DE SÁNCHEZ
PRELUDIO DE ESPERANZA.
Que bajo todo techo
encuentre el peregrino
un pan que le compartan
y fraternales mantas…
ARTURO ARCÁNGEL
SOY FELIZ.
Yo soy feliz porque mi cuerpo siente
la lluvia bienhechora que mansamente cae,
el sol que en el oriente anuncia un nuevo día
y en el lejano ocaso nos deja el rosicler.
NINFA MARÍN ESCUDERO
¡QUEJAS, SOLO QUEJAS!
Abraza,
besa,
para que no te arrepientas,
de lo que se pudo hacer
y quizás no lo hiciste,
por miedo o vergüenza.
MARGRETH JIMÉNEZ MARÍN
BESOS.
Dicen que de beso en beso
me harán borrar los tuyos.
Pero tú no me besaste,
tú tatuaste tus labios en los míos.
RUBÉN DARÍO LONDOÑO OSSA
MI PRINCESA.
Una flor me encontré hace dos años,
que recogí en mi camino,
porque sabía que tenía que estar con ella,
de aquí al infinito.
RUBÉN PAREJA PINILLA
EUCALIPTO.
Indeclinable
es la oferta
del eucalipto.
La enfermedad del tiempo
palidece
(tal vez se cure)
por la belleza
danzante de sus vendas.
YENI ZULENA MILLÁN VELÁSQUEZ
HAZTE LIBRE.
Salta en ti un agudo brillo de tu pupila.
gestar de flor, rama, fruto…
Cántaro de aromas, éteres;
voz de tu carne que en tu alma se alimenta.
JOSÉ LICÉLDER CARDONA GALEANO
FRUTA RARA.
Y se marchó
cuando le dio la gana
después de hacer una huelga de hambre
por rebelión,
por dignidad
por contragolpe.
LETY ELVIR
LA FLOR.
Es la más frágil de todas las criaturas
invitada de gala en fiestas y cortejos.
Es un sinónimo de belleza y ternuras.
Cúmulo de atributos muy complejos.
PASCUAL ANTONIO ARIAS VÉLEZ
RESILIENCIA
Es la poesía de la medicina,
el elíxir de la vida,
la plenitud de la coherencia.
VALENTINA CASTAÑO HOYOS
MIEDO
Me desharé de los amores apelmazados
redescubriré el paso del sol que se filtra entre los árboles
me consagraré al aroma impreciso de la poesía
como canto espiritual
y volveré a las cosas del alma.
CLAUDIA PATRICIA ARBELÁEZ HENAO
Inmutada la luz bajo la luna
se escurre entre mis dedos en la arena
me aferro de sus besos cual fortuna
dulce miedo en mi pecho se serena.
PAUL JÁCOME SEGOVIA
SOPA DE LETRAS
Tu casa es una gruta
que de simbólica nada tiene.
Despojado de hambre y sueño
tu alacena está como tu estómago
vacía.
MERARDO ARISTIZÁBAL
JUGANDO A SER DIOS
( Posiblemente entonces
ya ajeno a las tristezas del mundo lacerante
me arrepienta un instante
de jugar a ser Dios)
JOSÉ ADELNIDE GIRALDO HERRERA
VALIENTES.
Se requiere ser valiente para perseguir tu boca
y beber todo el veneno que despierta mi pasión,
se necesita ser cuerdo para amar con certeza loca,
se necesita ser suicida para dar el corazón.
LIZ CARDONA
MI PIEL ES MI HISTORIA.
En mi piel está mi historia
escrita en muchas lenguas.
Búscala tú lector pues allí en algún repliegue o recodo
encontrarás la tuya.
Que fue escrita para ti.
CARLOTA IRIS RUIZ
ESE OTRO MAR QUE ES LA MUERTE.
A papá lo cubrieron de tierra
sin la rosa que Hijo debía arrojarle en su tumba.
En las noches Hijo siente que una espina en su tallo
le sangra los dedos.
DIEGO FERNANDO JARAMILLO PATIÑO
EN EL OCASO DE LA VIDA.
Las calles se quedaron esperando el crujir de los pasos del ausente en la calzada. La puerta de la casa, el golpe de sus dedos que fueron en otro tiempo delicados, acostumbrados a escribir y acariciar sedas doradas.
ADÁN LÓPEZ LÓPEZ
AZUL
Hace cuatro primaveras Azul partió al paraíso de los muertos
a la tierra perdida de los girasoles marchitos.
DUVÁN MARÍN
PARÍS
Caminar por parís
con un aire levemente grave
con la tristeza incrustada en uno de nuestros ojos
una decepción glaciar que congela la soberbia
y enfría los afectos.
HUGO QUINTANA CHILLÁN
PREGUNTAS
¿Qué es lo que impide que volvamos a vernos
en el limonar junto al árbol viejo
donde nos besamos con finos requiebros
y donde las nubes lejanas del pueblo
nos hacían guiños por tanto querernos.
ALFA NORMA CONCHA AMARILLO
¡NO MÁS!, ¡BASTA YA!
¿Cómo poder decirles
¡No más! ¡Basta ya!
que al nuevo día
le duele la patria desangrada y cuántos muertos
se requieren
para saber
que ya son suficientes?
JOSÉ CLARETH BONILLA
LA CASA.
En la casa no están
ni su voz ni sus cuentos
para arrullar los nietos.
Tampoco ellos están.
Todos se han ido.
La casa, la alegre casa
es ya un nido sombrío.
MARIA LIGIA ACEVEDO
Son estos, exponentes de la poesía viva, a pesar de la pandemia. Está más viva que nunca. La labor de esta mujer excepcional mantiene la esperanza de que la creación permanece a pesar de todo. La flor de la siempreviva, de la poesía es eterna como la vida misma.13



