Los ríos son una de las principales fuentes de agua del planeta y el hábitat de un sinfín de formas de vida. Por eso, la riqueza económica y ambiental que albergan es incalculable.
Además, son grandes compañeros en la lucha contra el cambio climático. Los sedimentos que arrastran mantienen los grandes deltas del planeta. un moderador natural de la subida del nivel del mar, y algunos estudios avisan de que la vegetación de sus riberas es capaz de regular la temperatura del agua.
De hecho, más de 2000 millones de personas dependen directamente de los ríos para beber, el 25% de la producción mundial de alimentos se sirve de sus aguas y en ellos se capturan al menos 12 millones de toneladas de pescado al año.
Cada vez es más urgente invertir en medidas de saneamiento que aseguren el flujo suficiente y limpio de sus aguas. Ya hay grandes ciudades que están trabajando en revitalizarlos, sobre todo en los tramos urbanos, zonas en las que sufren en mayor medida el vertido de basuras, aguas fecales y residuos químicos que matan sus aguas.



