La higiene es uno de los factores más importantes para la salud de los animales, la suciedad que hay en las granjas, establos, fincas; contiene en primera instancia materia orgánica que puede atraer a insectos y humedad que puede generar hongos en el lugar en el que habita sus animales.
Lo primero que debe tener en cuenta a la hora de cuidar de un caballo es el espacio en el que va a vivir, debe ser seguro y lo suficientemente amplio para que el animal se sienta cómodo.
Para limpiarlos debe tener en cuenta el momento adecuado para bañarlos. La frecuencia del baño depende de la cantidad de ejercicio que realice el animal, si su caballo no realiza ejercicio puede bañarlo una vez a la semana para eliminar los restos de polvo y suciedad acumulados. Si, por el contrario, realiza muchas actividades, es recomendable limpiarlo tras el ejercicio para quitar el sudor y refrescar al animal.
Tips
No se recomienda limpiar los caballos dentro de su caballeriza pues dejaría el espacio húmedo y podrían aparecer hongos y bacterias que afectasen el animal. Encontrado el sitio, amarre el animal y elimine los restos de polvo.
Luego remójelo por completo, puede utilizar una manguera que incluya un pulverizador de agua para realizar esta tarea. Debe hacerlo con cuidado, empiece por las patas y va avanzando hacia la parte superior.
Una vez mojado, aplique champú especial para caballos o un jabón neutro que evite irritaciones en la piel del animal. Debe aplicar el producto en todo el cuerpo y dar masajes circulares para crear espuma, se recomienda utilizar guantes para distribuir el champú.
Seguidamente enjuague al animal por completo de manera que no queden restos de jabón en su cuerpo. Lo mejor es empezar por la parte superior e ir bajando poco a poco hasta terminar con las patas. Para que se seque rápido utilice un cepillo o una toalla para eliminar el agua.



