El país enfrenta una creciente preocupación en materia de salud pública tras el incremento de casos de tos ferina, también conocida como la “tos de los 100 días”. Según el más reciente boletín del Instituto Nacional de Salud (INS), con corte a la semana epidemiológica 24 (14 de junio), ya se han notificado 3.111 casos probables de esta enfermedad en todo el territorio nacional. De estos, 427 fueron confirmados, 2.157 descartados y 527 continúan en estudio.
Bogotá lidera la lista de regiones con mayor número de casos confirmados (166), seguida por Antioquia (99), Cundinamarca (25) y Huila (22). El INS también reportó siete muertes asociadas a la enfermedad, tres de ellas en comunidades indígenas. En total, se han identificado 59 contagios en población indígena, con focos relevantes en Betulia (Antioquia), Bagadó (Chocó) y Bogotá.
La tos ferina es una infección respiratoria causada por la bacteria Bordetella pertussis. Se propaga fácilmente a través de gotas respiratorias y afecta a personas de todas las edades, aunque los bebés menores de un año —especialmente los que aún no están vacunados— enfrentan los mayores riesgos. En ellos, la enfermedad puede causar apnea, dificultad para alimentarse, e incluso la muerte.
La enfermedad progresa en tres fases, siendo la más grave la paroxística, caracterizada por ataques severos de tos, dificultad respiratoria, fatiga y vómito.
La vacunación, clave para frenar el brote
Las autoridades sanitarias reiteran que la vacunación es la herramienta más efectiva para prevenir la tos ferina. En Colombia, el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) ofrece gratuitamente la vacuna pentavalente a los 2, 4, 6 y 18 meses de edad, así como un refuerzo con la DPT a los 5 años. También se recomienda la vacunación de mujeres embarazadas a partir de la semana 26 de gestación (o desde la semana 20 en zonas rurales), para proteger a los recién nacidos.
“La vacunación en Colombia es sin barreras, gratuita y está disponible en más de 3.000 puntos del país, sin importar nacionalidad o estatus migratorio”, aseguró el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo.
La inmunidad que confiere la vacuna disminuye con el tiempo, por lo que adolescentes y adultos pueden convertirse nuevamente en portadores y transmisores, especialmente peligrosos para los bebés y personas mayores.
Recomendaciones de prevención
Mantener actualizado el esquema de vacunación.
Evitar contacto con personas que tengan síntomas respiratorios.
Lavarse las manos con frecuencia y usar tapabocas si se presentan síntomas.
Consultar al médico ante tos persistente, fiebre o dificultad para respirar.
Ante síntomas graves como silbidos al respirar, vómito tras toser o cambio de color en la piel, especialmente en menores, se recomienda acudir de inmediato a un centro médico. Un diagnóstico temprano puede salvar vidas.



