Históricamente siempre ha sido la fuerza pública la encargada de velar por esta seguridad, no obstante, las organizaciones de seguridad privada también se han sumado como un aliado fundamental en esta tarea.
“Para reducir los índices de criminalidad en una ciudad, es esencial que la seguridad privada colabore estrechamente con la fuerza pública mediante la comunicación, la vigilancia y estrategias conjuntas para combatir el crimen organizado. Esto se facilita mediante el uso de nuevas tecnologías que permiten a los guardias realizar sus tareas diarias más rápidamente y con mayor precisión, incrementando así la productividad y la efectividad de sus operaciones de seguridad y protección”, afirma Julián Medina, experto en seguridad privada de Motorola Solutions.
Una de las innovaciones recientes son las tecnologías de radiocomunicación, su uso permite a las agencias de seguridad operar en áreas sin cobertura de celular u otros dispositivos, asegurando así una comunicación ininterrumpida. Además, estas tecnologías eliminan el ruido ambiente en entornos complicados, garantizando que los mensajes se transmitan con claridad, incluso en situaciones extremas, donde es fundamental escuchar con precisión los acontecimientos.
A lo anterior se suma el aporte que brinda la inteligencia artificial, con sistemas de videovigilancia que pueden reconocer e identificar objetos en lugares inusuales, realizar reconocimiento facial, detectar comportamientos atípicos y alertar al guardia sobre posibles situaciones de emergencia que podrían prevenirse a tiempo.
Existen soluciones como Radio Alert que integran la gestión de video y analítica con los radios de dos vías, manteniendo al personal de seguridad siempre conectado. De esta manera, pueden recibir y reconocer alarmas desde su sistema de radios mediante mensajes de texto y/o alertas de texto a voz.
Gracias a este avance, el personal de seguridad es notificado en tiempo real sobre eventos que requieran su intervención, sin necesidad de monitorear constantemente una pantalla de computadora.
“En la actualidad, las empresas de vigilancia deben combinar y coordinar la seguridad humana con sistemas de seguridad electrónica. Solo de esta manera se podrá gestionar con menos riesgos y vulnerabilidades, logrando mayor efectividad en la lucha contra la delincuencia. Sin duda, este es el gran desafío del sector para contribuir a la construcción de una ciudad más segura”, concluye Medina.
En definitiva, las nuevas tecnologías están transformándose en herramientas invaluables para la comunicación proactiva, permitiendo anticipar y prevenir situaciones delictivas.



