Desde que llegó a Buenaventura está poniendo sobre las discusiones de región y de país, las graves condiciones sociales que viven los pobladores del puerto más importante de Colombia, el mismo que solo ve pasar la riqueza de la nación y en donde solo quedan migajas para atender una población empobrecida, con el más bajo nivel de calidad de la educación, donde los jóvenes solo tienen un futuro oscuro en medio de las organizaciones delincuenciales que se apoderaron de cada rincón de su geografía y la corrupción campea tanto en lo público como en lo privado. Monseñor Rubén Darío Jaramillo, un dosquebradense orgulloso de su tierra, asumió como Obispo en esa población después de cumplir una brillante carrera en la Diócesis de Pereira. Desde el primer momento de su obispado, identificó los males que padecían los bonaverenses y decidió iniciar un liderazgo al lado de las organizaciones sociales, fue fundamental en la mediación para el levantamiento del paro cívico que en el 2017 se hizo en Buenaventura en el que se protestó por la crisis social y económica de ese Distrito. Se ha convertido en un vocero natural que se sienta con los gremios, los empresarios, los gobiernos y hasta con el más humilde de los habitantes que necesita su servicio, para exponer el hambre, el desempleo, la violencia, pero también para gestionar soluciones con los tomadores de decisión. Hoy tiene que enfrentar algo que nunca le gustó, llevar escolta o movilizarse en carro blindado. Habló con nosotros sobre la situación que vive Colombia con el paro, las acciones vandálicas y la realidad de los jóvenes de Buenaventura.
¿Cómo se protege en un país donde es tan fácil silenciar las voces críticas?
Si, eso es lamentable. Nosotros nos ponemos en las manos de Dios y ¿si él no nos cuida quien lo hará?. Ahora, el estado colombiano ha respondido a esos riesgos y ha entendido que somos altamente vulnerables frente a las fuerzas del mal en Buenaventura, entonces me han puesto un esquema de seguridad, el que confío, tengan la bendición de Dios. Aquí la situación no es fácil, pero por encima de todo está la comunidad que nos cuida y nos acoge. Cuando llegó a un barrio, la gente se alegra, estamos trabajando para ellos, por ejemplo, este año entregamos más de 40 viviendas para los más pobres, con el banco de alimentos hemos entregado toneladas de comida.
En río revuelto ganancia de pescadores. En lo que hoy vive Colombia con las protestas, ¿hay ganancia de pescadores?
En los más de 20 días de paro, en Buenaventura se han permitido las marchas y los plantones, las manifestaciones culturales, sin que se tuvieses acciones violentas. Se han hecho acuerdos de no agresión con la policía. Sin embargo los coletazos violentos que vivimos entre el miércoles a la fecha, son momentos que han aprovechado algunos particulares que están metidos en temas de delincuencia, que querían alguna “chispa” para salir a agredir y sacar algún provecho, porque cuando se han dado los hechos vandálicos van orientados a establecimientos susceptibles para los saqueos de televisores, electrodomésticos, cacharrerías grandes, incluso prenderías que tienen artículos de valor, pero no de primera necesidad, no son saqueos para la supervivencia. No queremos que una manifestación pacífica, sean aprovechadas por fuerzas oscuras.
¿Cree que las conversaciones van por buen camino?
Bueno a nivel nacional la vocería de la iglesia la hace Monseñor Héctor Fabio Henao, yo lo hago en Buenaventura que es mi radio de acción, estamos trabajando desde diferentes instancias de la iglesia. Somos optimistas de que puedan salir transformaciones, pero hace falta mucho recorrido, nos preocupa mucho que se alargue, porque la situación de desabastecimiento se está volviendo generalizada, sabemos que hay abusos con los precios y esto complejiza el ambiente, genera un descontento mayor de la sociedad. Algún grupo o fracción quiere un desorden total, para que se incendie el país y eso no lo queremos, queremos un diálogo productivo y una negociación que garantice ciertas transformaciones sociales profundas. No se trata de que se termine el paro y que sigamos en lo mismo. Se requieren transformaciones sociales fuertes y para eso es necesaria una manifestación concreta del estado, que se escuche a los jóvenes, a los trabajadores a las mujeres.
¿Ahora en qué está centrando su trabajo social?
Trabajamos mucho por los Derechos Humanos, por la defensa, la dignidad de la gente; exigiéndole al gobierno local, departamental y nacional que cumplan los acuerdos que hace 4 años se firmaron producto del paro cívico. Por todos los medios buscando empresas que vengan para generar empleo. Estamos hablando con la Cámara de Comercio, yo me reúno con los grandes empresarios, con los más ricos, para que ellos con las grandes ganancias que obtienen por los puertos, reviertan algo con los pobres. Recientemente logramos que uno de los terminales portuarios abra una convocatoria para emplear a 500 jóvenes del barrio más pobre, donde se presentaron los desmanes el miércoles pasado. Esos jóvenes, además empleo, serán formados para atender un Call Center que tendrá Buenaventura. Le estamos diciendo a los jóvenes que no debemos vandalizar el puerto porque les está generando una oportunidad.
¿Qué está pasando con los jóvenes que están engrosando las filas de las bandas criminales?
Es un fenómeno social muy grave, en el que las víctimas se vuelven victimarios. Cuando una persona ha recibido agresión de todo tipo, física, verbal, sicológica, de pobreza; cuando no hay una familia bien constituida, cuando en su barrio las alcantarillas están por fuera, no hay agua, cuando no hay futuro, hay una rabia interior, que luego la expresan de alguna manera. Si esos muchachos hubiesen tenido alguna oportunidad, ellos no fueran parte de esas violencias. Y si nosotros hubiésemos nacido en esos barrios, esas condiciones viendo crímenes, droga, violencia quizás seríamos delincuentes. Entonces ellos son víctimas de un sistema indolente que no ha ofrecido las oportunidades y eso es lo que estamos luchando.
¿Usted es un crítico del sistema educativo?
Sí, es que nosotros tenemos una educación de muy mala calidad, porque a nuestros docentes no de les entregan las herramientas adecuadas para hacer un buen proceso pedagógico y didáctico para el aprendizaje, las instalaciones educativas son insuficientes y les falta buena dotación. Eso hace que nosotros estamos en el grupo de los últimos en calidad educativa con las graves consecuencias que eso tiene. Nuestros hijos no acceden a la universidad y tampoco empleos dignos, porque la calidad educativa no les permite ser competentes. La educación está fallando. No hay condiciones, hay hacinamiento en los salones de clase, no hay buena ventilación. Como van a estudiar nuestros muchachos en la virtualidad si no tienen computadores.
¿Que se requiere para nivelar Buenaventura?
Buenaventura requiere inversiones por $10 billones para alcanzar un nivel de vida como las ciudades del Eje Cafetero. No pedimos ser Suiza, solo con llegar a los niveles de Buga, por ejemplo, que tiene vías decentes, agua y energía constantes, alcantarillado, empresas que ofrecen empleos dignos, que tiene suficientes escuelas y colegios de calidad.
¿Como hacer para que los recursos que se asignen para recomponer Buenaventura no se pierdan en la corrupción?
Si, desde el año 2017, a través de la ley 1872 se determinó, que del presupuesto nacional se deben destinar unos recursos especialmente para Buenaventura y entregarlos a través de Fonbuenaventura. Ese fondo tiene una junta directiva que la componen diversas entidades que hacen los filtros y los seguimientos que deben garantizar el buen manejo de las inversiones.
¿Pero el proceso es muy lento?
Digamos que sí, pasaron más de tres años para poder nombrar el gerente de ese fondo, solo a principios del 2021 lo hicieron. Si, el proceso es muy lento. Paro ya se avanza, se ha constituido él el Fondo, la Junta directiva y ahora la gerencia, seguimos con la operatividad y el gobierno ya asignó cerca de un billón y medio de pesos para ese fondo para financiar proyectos.
¿Su liderazgo lo hacen pensar en aspirar a un ascenso?
Yo aspiro a llegar vivo al 2022. Nosotros no llevamos una carrera diplomática como hacen otras estructuras u organizaciones, donde si se cumplen algunos requisitos se puede ascender. Nosotros atendemos los encargos que nos haga el Papa hasta que la iglesia y Dios nos pida. Estamos realmente en disposición de servir en los lugares que nos requiera. Lo importante es que donde estemos podamos servir con entrega amor y fidelidad en amor a Dios.
Colaboración Especial
Javier Ovido Giraldo Henao
No podemos ser miedosos, timoratos, viendo la situación del país, la injusticia social, la pobreza. Tenemos que hablar, pronunciarnos, en el fondo hemos dicho que somos la voz de los sin voz, en un puerto donde hay tanta desigualdad social”.



