Por Pilar Salcedo Jiménez
Alejandro Yepes Correa, de 37 años, conocido en sus redes sociales como “el man del plástico”, es un promotor de las bondades del plástico y de cambiar el “chip” acerca de la forma en que la mayoría de las personas percibe los plásticos de un solo uso.
Alejandro se define como recuperador ambiental, defensor de las buenas prácticas ambientales, generador responsable y transformador de plásticos posconsumo.

En ese sentido, convirtió un legado familiar en una misión ambiental: transformar residuos plásticos en madera plástica, un material duradero y de alta calidad que se utiliza en la construcción, la agricultura y otras industrias.
“La llamamos madera plástica porque visualmente parece madera, pero está hecha de plástico reciclado, principalmente de plásticos de un solo uso”, explica Alejandro.
Este material aprovecha las propiedades del plástico, como su resistencia al sol, al agua, la capacidad de compresión y su fusión por medio de temperatura para crear productos duraderos.
El mejor uso de la madera plástica es principalmente en exteriores, cerramientos, mobiliario y aplicaciones agrícolas, demostrando su versatilidad y capacidad de adaptación a diferentes sectores.
De hecho, hay resultados tangibles de construcciones con madera plástica, en Pereira, Dosquebradas, Altagracia, el desierto de la Tatacoa en el Huila y varios lugares más.
Uno de los aportes más destacados de “el man del plástico” es la implementación de estrategias para facilitar la recolección de plásticos blandos, como la eco-botella, a la que llama “alcancía de la vida” con la que tuvo participación en la COP16 conferencia ambiental que tomo lugar en la ciudad de Cali el pasado octubre.
Este sistema permite que los consumidores compacten residuos plásticos en botellas, simplificando su almacenamiento y transporte.
“Los principales puntos de recolección están en Pereira en el barrio Centenario en la carrera 15 #23-32 En el Centro de Sanación Animal Biovet @biovett, en las instalaciones del SENA en Dosquebradas, el sótano 2 del Centro Comercial Arboleda, señala Alejandro, quien indica que es fundamental involucrar a la comunidad en el proceso de reciclaje.
Un aspecto fundamental es la capacitación en colegios y universidades y asesorar a empresas que buscan ser más sostenibles frente las nuevas normas de manejo de residuos sólidos aprovechables.
El compromiso de Alejandro con el reciclaje y la sostenibilidad tiene raíces profundas.
Su padre inició esta labor hace décadas, estableciendo alianzas con industriales para fomentar el aprovechamiento del plástico en varias regiones de Colombia, incluyendo el Meta, Santander, Caldas, valle del cauca y regiones amazonicas. Alejandro y su familia han acompañado el desarrollo de 17 plantas de transformación en todo el país, promoviendo el reciclaje de botellas, bolsas y tarros plásticos blandos.
“El plástico es un aliado, no un enemigo”
Para Alejandro, el problema no radica en el plástico en sí, sino en su mal manejo. “El plástico es el mejor aliado del planeta porque tiene un menor impacto en su extracción y múltiples beneficios ambientales por el rehuso de los materiales. El problema surge cuando se convierte en productos de un solo uso y no se reincorpora al sistema”, afirma.
Alejandro propone que las normativas en contra de los plásticos de un solo uso deberían enfocarse en facilitar su reciclaje y en exigir a las empresas que implementen cadenas logísticas para reincorporar estos materiales, evitando que terminen en rellenos sanitarios, donde tardan siglos en descomponerse.
Cada acción cuenta
El mensaje final de Alejandro es claro: cada acción cuenta. “Todo lo que hacemos genera un impacto ambiental. Como consumidores, debemos buscar formas de compensar los daños que generamos, ya sea apoyando empresas comprometidas con el medio ambiente o adoptando hábitos más sostenibles en nuestro día a día”.
Alejandro destaca que su proyecto no solo transforma plástico en productos útiles, sino que también contribuye significativamente al medio ambiente. “Por cada tonelada de plástico transformada evitamos la emisión de 1.9 toneladas de CO2”, concluye.
En redes sociales aparece como @elmandelplastico.



