Sin Carro y sin Moto

La jornada sin carro y sin moto busca disminuir los altos niveles de contaminación por causa de los gases y del ruido que tienen las ciudades producto de su creciente tráfico.
Como parte de una iniciativa nacional se realiza hoy, durante todo el día, no solo en la Ciudad sino en toda el área metropolitana, una jornada sin carro y sin moto. Solamente los vehículos de servicio público, los de seguridad privada, los blindados, los de los medios de comunicación y los que están dispuestos para atender emergencias podrán circular por las vías de Pereira y Dosquebradas.
A quienes no atiendan el llamado de las autoridades a no circular les será inmovilizados sus vehículos y serán requeridos mediante un comparendo  educativo que significa la asistencia obligatoria a una charla pedagógica sobre el cumplimiento de las normas de tránsito, so pena de tener que pagar una multa en dinero de quince salarios mínimos diarios.
Las charlas educativas serán dictadas hoy mismo por los agentes del Comité de Educación Vial del Instituto de Tránsito dispuestos para el efecto, en los sitios especialmente dispuestos por las autoridades y localizados en distintos sectores de la Ciudad, y tendrán una duración aproximada de una hora.
La jornada sin carro y sin moto busca disminuir los altos niveles de contaminación por causa de los gases y del ruido que tienen las ciudades producto de su intenso y creciente tráfico, y de la poca conciencia que los conductores y en general los habitantes de la urbe tienen sobre el daño que le hace al medio ambiente y a la tranquilidad ciudadana esta combinación diabólica de chimeneas, motores descalibrados y pitos estridentes.
En Pereira circulan diariamente alrededor de 210.000 vehículos y se espera que hoy no prendan sus motores cerca de 155.000, unos 65.000 carros y 75.000 motocicletas, lo que descargara el ambiente entre 18 y 23 toneladas de material contaminante, sin duda un aporte significativo a la densa polución que agobia a la Ciudad. Esto sin contar la contaminación auditiva que producen ciento cuarenta mil vehículos acelerando, frenando y pitando por todo Pereira.
Es probable que algunas actividades se vean afectadas por la reducción casi total en la circulación de los vehículos particulares; pero este es un sacrificio que vale la pena por la salud de la Ciudad y que se verá retribuido con creces con la liberación de nuestro medio ambiente, de una buena cantidad de gases contaminantes y de ese ruido que todos los días soportamos.
La invitación es a todos los propietarios de carros particulares y de motos para que hagan el sacrificio y dejen hoy apagados los motores de sus vehículos, con la seguridad que este esfuerzo significará un valioso respiro para la Ciudad y se traducirá en unas mejores condiciones de vida para todos los pereiranos y dosquebradenses.

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