Es un tiempo para escoger bien

Se necesita verdaderos representantes de sus intereses, que vayan al Congreso a trabajar por Risaralda, a impulsar sus proyectos y que no lo hagan quedar ante el país como una cuna de negociantes.  
Empieza hoy lo que se ha llamado la semana de silencio electoral. Son unos días en los que las campañas políticas no pueden hacer actos públicos y tienen que reducir toda su actividad proselitista a reuniones privadas y en recintos cerrados; y también a preparar toda la logística para el día de elecciones.
Esto en cuanto a los partidos y movimientos políticos que están participando en la actual contienda electoral y han inscrito candidatos para los distintos cargos de elección popular que se someterán a consideración de los colombianos el próximo domingo; pero es en especial un espacio único de exámen y reflexión para todos los ciudadanos que piensan ejercer su derecho al voto.
Ya los candidatos han expuesto sus propuestas, cada vez menos desafortunadamente, sus compromisos con los electores y con sus regiones y también han hecho sus alianzas y acuerdos para tratar de conseguir las añoradas curules, en el caso del Congreso; y de ganar las consultas interpartidistas en este caso. Ahora es el tiempo del análisis y el escrutinio de las hojas de vida de los aspirantes.
Esta vez, como en las otras ocasiones, hay candidatos de todos los perfiles, de todas las categorías, conocidos y desconocidos, con méritos y sin ellos, con reconocimiento por sus ejecutorias en favor de la región y del país y sin trayectoria alguna  y, sobre todo, que se han ganado y merecen el apoyo ciudadano y también quienes no son dignos de éste.
En el caso de la región, hay igual personas que con todos los méritos están presentando sus nombres a consideración de los risaraldenses o que. sin mayor, trayectoria pública, son ciudadanos que no tiene tacha alguna; y también hay aspirantes que no solo llegan con las mano vacías, sino con actuaciones personas pendientes de aclarar o que su pasado comportamiento ético deja muchas dudas.
No están lejos los días en que el Departamento ha elegido a personas en las cuales creyó a pesar de las dudas que ya existían y puso en ellos toda su esperanza para que lo representaran bien y trabajaran en beneficio de la región. Lamentablemente estos supuestos dirigentes cuando llegaron al Congreso se olvidaron de su compromiso y se dedicaron a trabajar para el beneficio personal.
Por eso, es tan importante esta semana de silencio electoral. Es el espacio propicio para revisar todas las opciones que ofrecen los partidos y movimientos, mirar la trayectoria de cada uno, su compromiso con la región, quienes lo están apoyando, de donde han salido los recursos para su campaña y cuál ha sido su comportamiento personal y político en el pasado.
El Departamento no puede volverse a equivocar. Necesita verdaderos representantes de los intereses de la región, que vayan al Congreso a trabajar por Risaralda, por sus necesidades, a impulsar sus proyectos y, sobre todo, que no lo hagan quedar ante el país como una cuna de negociantes y de bandidos.

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
Artículo anterior
Artículo siguiente
- Publicidad -

LO ÚLTIMO

Cada vez peor

Sin ninguna autoridad

¡Qué esperanzas!

- publicidad -