Desde hoy Punto Final, adquiere un nuevo aire, si bien se enfocará en los temas de actualidad para la ciudad, también pondrá la mirada en los seres humanos detrás de los personajes que hacen la noticia.
El comandante del Departamento de Policía Risaralda, coronel Héctor Daniel García Acevedo recibió en diciembre de 2023, la tarea de proteger junto a sus hombres y mujeres la tranquilidad de los habitantes de los 11 municipios que no conforman el Área Metropolitana, que estuvieran comprometidos con ese 99% de la población que es de idiosincrasia rural.
En menos de un año usted ha logrado posicionar al Departamento, como uno de los mejores ¿Cómo lo hace?
El Departamento de Policía Risaralda, se destaca por la calidad de sus miembros, porque todos tienen el deseo, la vocación y el gusto de servir a la comunidad, lo que ha redundado en una disminución a la fecha del 20% en delitos relacionados con el homicidio, lo que se traduce en que hemos salvado 36 vidas en todo Risaralda, incluida el Área Metropolitana. A esto hay que sumar las políticas de nuestro director General relacionadas con el humanismo, lo que buscamos es que el ser humano sea el eje central de toda la gestión del servicio de Policía, porque el ser humano policía es el que de una u otra manera al final de todo si está empoderado, capacitado, es leal a la comunidad y hace cumplir la ley, tenemos una Policía netamente profesional que va a generar mejores y mayores resultados.
¿En qué ciudad y cargo estaba antes de llegar a Risaralda?
Estaba trabajando en la Inspección General, mi actividad ha estado relacionada con las actividades de inteligencia y con la Policía Judicial, esa ha sido mi experiencia a lo largo de estos casi 27 años en la Institución.
Se ha hablado sobre la escasez de servidores que tiene la Meper ¿Cómo considera que está el Departamento para cubrir 2.908 kilómetros cuadrados que le corresponden?
Disponer de talento humano siempre va a ser un desafío, no solo para la Policía Nacional, sino para todas las instituciones, porque se requiere de selección, vocación especial y que los jóvenes se vinculen para refrescar el componente humano institucional del que siempre va a haber necesidad. La clave es optimizar todas las capacidades de los policías para que puedan trabajar en equipo no solo con las autoridades político administrativas, sino con la comunidad en la construcción de seguridad, sin la comunidad somos débiles, necesitamos complementarnos.
Me contaron que antes los muchachos que llegaban a prestar Servicio Militar, no se quedaban para hacer carrera en la Policía, pero que esto cambió.
Hay un lineamiento central de nuestro director que es el humanismo. Entonces qué hemos hecho, logramos hacerle comprender a la juventud que no se trata de prestar un servicio estricto, sino que lo que buscamos es darles una oportunidad de vida y en efecto en este último semestre incorporamos 81 jóvenes, algunos de ellos hasta han aprovechado para terminar el bachillerato y que no tenían oportunidad de adelantarlo en su territorio. Además, aparte de la instrucción que reciben como policías, al estar en la región cafetera, hacemos que aprovechen los cursos de barismo y turismo, otros está haciendo cursos de ofimática, porque no sabían utilizar un computador que es muy importante para la vida, algunos quisieron hacer curso de panadería o de archivo y gestión documental. Quiero decir que la Policía más allá de tener muchachos en las calles, lo que hacemos es que para cuando acaben como auxiliares, se vinculen a la Policía, que es lo que yo más quiero, si no que regresen a sus comunidades hayan transformado sus vidas por estar con nosotros.
Hablemos sobre protección a la mujer.
Toda la Fuerza Pública debe hacer un aporte a la construcción de tejido social a través de nuestras capacidades. Así nace la protección de la mujer rural, lo que resultó en las redes solidarias de protección a la mujer (Redsol), porque el sol significa sanación y luz para la vida. Nos dimos a la tarea de buscar cuántas mujeres teníamos en Santa Rosa de Cabal con medidas de protección e identificamos a 62 con alto riesgo de Feminicidio, afectación a la integridad física, violencia psicológica y moral, por eso quisimos innovar en la prestación de nuestro servicio, ya que normalmente el policial lo único que hacía era pasar revista y preguntar si estaban bien. Ahora a través de generarles confianza, les propusimos que se reunieran, se conocieran entre ellas para cuidarse y con la Policía para prevenir el delito, así se empoderan para lograr cualquier cosa que se propongan con nuestro acompañamiento y logramos que aliados estratégicos como el Sena, Unisarc, diferentes ONG y las demás autoridades supieran que ellas existen, así logramos vencer las cadenas de la violencia y puedan vivir tranquilas.

¿Qué son EmpoÉrate y Dojura?
El eje central mío está en la prevención, si la logramos nos mantenemos. EmpoÉrate es un programa de huertas caseras con el que empoderamos a las comunidades rurales. Así contribuímos a la seguridad y soberanía alimentaria, con ello tenemos toda una estrategia de prevención del delito a partir de la construcción de tejido social en lo que sigo insistiendo. Seleccionamos las comunidades vulnerables, hacemos la coordinación interinstitucional, los reunimos, los preparamos con clases teórico prácticas y hacemos las huertas con los carabineros que son campesinos con uniforme en compañía de la comunidad y capacitamos 50 profesores rurales para que en las escuelas también haya huertas.
Dojura en lengua Embera Chamí, significa Espíritu Protector del Agua, una estrategia con la que pudimos acercarnos a las comunidades indígenas de Santa Cecilia, que siempre habían sido tan esquivas a nuestra presencia, con ellos trabajamos la recuperación del río Ágüita, que fue afectado por la explotación minera ilícita durante muchos años. Con las comunidades indígenas diseñamos tres ejes; la recuperación del río, eje pedagógico; en protección ambiental, derechos humanos y prevención de desastres; el último eje es el social donde llevamos mejora de infraestructura (escuelas y viviendas) más EmpoÉrate.
Los últimos cinco minutos
En este momento todos los invitados de Punto Final hablarán sobre sí mismos, mostrarán la persona detrás del personaje. ¿Cuál es su mejor recuerdo de la infancia?
Lo que más recuerdo es el sacrificio de mis papás, es una cosa impresionante, porque uno veía que ellos salían desde muy temprano para trabajar y regresaban muy tarde, luego lo primero que vi fue ejemplo y sacrificio. Mi papá es expolicía y mi mamá fue fiscal, lo primero que recuerdo es eso, vocación de servicio a los demás. Los papás son héroes sin capa y yo quería servir como ellos.
Cifra
570 veredas, 22 corregimientos y 6 inspecciones de Policía, 10 resguardos, 4 parcialidades, 3 asentamientos y 2 consejos comunitarios para las negritudes, son su responsabilidad.
Dato
El talento humano (1.170 hombres y mujeres) bajo el mando del coronel García, debe procurar la seguridad de 236.000 habitantes.



