El Centro Educativo Bachillerato en Bienestar Rural es una institución educativa departamental y única en el país. Su rector es Pedro Lucas Torres Bautista, quien comenta que en la década de los años 90, la Asamblea departamental dio con la creación de este modelo de enseñanza con Francisco Alzate que lo impulsó, para 2002 Risaralda decide convertir este programa en un colegio regular.
La Institución se mueve financieramente por recursos del Sistema General de Participación del Ministerio de Educación Nacional. “La educación que llevamos a la ruralidad risaraldense, sobre todo a las veredas más apartadas y de difícil acceso en los municipios no certificados del Departamento. Hemos graduado cerca de 5.000 bachilleres en modalidad Técnica-agrícola y este año vamos a graduar especialidad Técnica-agropecuaria con un Técnico en articulación con SenaTIC en programación de software aplicado al entorno rural”, explica el rector.
Cómo funciona
¿En un municipio hay una sola sede o varias? “Tenemos 81 grupos, desde Pueblo Rico y Mistrató, hasta Marsella y Santa Rosa. Son 1.100 estudiantes de los cuales 900 tienen menos de 18 años, porque un cambio grande en la cobertura y el cambio poblacional hizo que los muchachos lleguen a sexto no de 15 y 16, como hace 30 años, sino de 11 y 12 años en una continuidad de la escuela nueva, porque son grupos multigrado y multiárea con un solo docente en la mayoría de los casos”.
Algunos profes
El profesor Norbey Hernández lleva 28 años en el colegio, tiene asignada la vereda Manzanillo en Santa Rosa de Cabal y trabaja con las comunidades rurales porque “nuestro fuerte es el servicio a la comunidad, ya que los estudiantes deben articular su proceso académico con el desarrollo de su entorno. Hay muchos tipos de proyectos, productivos y sociales, hay una experiencia en Apía, en la que los estudiantes comenzaron por alquilar una cuadra de tierra para su proyecto de plátano y crecieron tanto que se convirtieron en dueños de la finca, porque empezaron a exportar el plátano y les cambió la vida”.
En Balboa está la profe Tulia Lucy, “siento que tengo los estudiantes más maravillosos por su compromiso. Trabajo en las veredas La Floresta y La Margarita, estamos muy encaminados hacia el emprendimiento rural, que el proyecto productivo sea un plan de vida y que no muera como un trabajo de colegio más. El proyecto ‘Sabilabs, un camino para cuidarnos juntos’, fue escogido como la mejor experiencia virtual, que nos llevó a Medellín y a Cali a representar a Risaralda”.
La Inteligencia Artificial también llegó a la ruralidad de la mano del profesor Carlos Gustavo Castro Ossa, quien está asignado a una de las veredas más alejadas de Santa Rosa, como es Las Brisas. “La IA ya cambió nuestra manera de vivir y tenemos que aprender a manejarla, para eso es la educación, iniciamos como apoyo en el aula en el desarrollo de talleres y material. Le decía que tenía un estudiante con ciertas características y que necesitaba enseñarle un contenido, entonces que me diera ideas. Con los muchachos estudiamos cómo crear un cuento, con imágenes, banda sonora y buena ortografía, así ellos aprenden a interactuar con IA”.
El colegio tiene tres coordinadores, cada uno tiene asignada una zona (cuatro municipios), entre ellos Andrea Ortiz Piedrahíta, “destaco la labor de los docentes, si bien es cierto que no somos conocidos, lo cierto es que impactamos en esos lugares donde no llega nadie más”.
Rodean al rector Pedro Torres de izquierda a derecha, los docentes Norbey Hernández, Andrea Ortiz (coordinadora), Tulia Lucy y Carlos Castro.



