El empresario Gonzalo Enrique Arenas Paredes, secuestrado el 2 de mayo de 2025 en zona rural del corregimiento San Faustino (Cúcuta), fue liberado y entregado por integrantes del ELN a una comisión humanitaria de la Defensoría del Pueblo en un punto rural del municipio de Puerto Santander, en Norte de Santander, según reportes preliminares divulgados este sábado 28 de febrero de 2026.
La retención había encendido alertas en sectores empresariales y del comercio de carbón y coque metalúrgico por el tiempo prolongado en cautiverio y por el impacto que este tipo de hechos tiene sobre la actividad económica en una región fronteriza marcada por presencia de grupos armados y control territorial ilegal. En los primeros días del secuestro, autoridades regionales —incluida la Gobernación de Norte de Santander— habían pedido públicamente su liberación.
El caso se volvió particularmente sensible por la versión de la familia sobre presuntas inconsistencias en el manejo inicial de la denuncia y por la hipótesis de un traslado hacia la frontera, lo que, según sus relatos a medios, habría complicado la reacción institucional. En junio de 2025, Semana informó que los captores exigían una suma millonaria como rescate y que la familia denunciaba falta de resultados y “negligencia” en el avance del caso.
Aún se espera un pronunciamiento oficial más detallado de la Defensoría del Pueblo y de las autoridades sobre el estado de salud del empresario, el lugar exacto de la entrega y los pasos judiciales que seguirán para esclarecer responsabilidades por el secuestro, además de la verificación completa de las condiciones de la liberación.



