Hoy, ante el cuadro bogotano Tigres, inicia el Deportivo Pereira su participación en los cuadrangulares del segundo torneo de este año y que se juega con miras a definir cuál de los ocho equipos que han clasificado ascenderá al llamado grupo de los grandes del fútbol profesional colombiano.
Esta parte del torneo es como se suele decir, el momento de la verdad, primero porque los cuadrangulares son muy cortos y cualquier error o un mal partido no da tiempo de recuperarlo y fácilmente se puede quedar por fuera, y segundo, porque los equipos sacan todo lo mejor que tienen para tratar de quedarse con el título y disputar el paso al grupo A.
El Deportivo Pereira, a pesar de que es el campeón del primer campeonato y eso en el papel le da cierta prelación, no llega en las mejores condiciones, ni pasando por el mejor momento futbolístico y de resultados. De hecho, logró clasificar con muchas dificultades y con unas muy regulares presentaciones como la última ante el modesto equipo Boca Junior de Cali.
Los que saben del tema y trabajan las estadísticas, dicen que el record que consiguió el Deportivo Pereira en la llamada fase de “todos contra todos”, fue pobre y muy inferior al logrado por buena parte de los otros equipos que completan el grupo de los que van a definir el nuevo integrante de la A.
Sin embargo, su condición de actual campeón, de ser el líder de la reclasificación y de tener un cupo asegurado a la gran final, le da cierta tranquilidad y pone al equipo en una condición especial que le permite enfrentar los seis partidos que tiene por delante sin muchas angustias.
Por supuesto, esto no puede desconcentrar a los dirigidos por el técnico argentino, ni hacerles perder de vista el objetivo inaplazable y que todos conocemos y debemos tener ente ceja y ceja, y que es ascender al grupo A, ni mucho menos relajar a los jugadores y al cuerpo técnico sobre la responsabilidad que se tiene.
La afición pereirana ha pasado en los últimos años amargas decepciones con el equipo. Cuando todo ha estado dado para que el Deportivo Pereira regrese a la A, unas malas e inexplicables presentaciones, han echado por la borda la justa ilusión de volver a ver el equipo en ese grupo de donde nunca debió haber salido.
Ojalá, pues, esta vez sí sea. Ojalá el equipo corrija los problemas técnicos o futbolísticos que se pudieron haber presentado y que no le permitieron hacer la mejor campaña, y ya recuperado pueda salir desde mañana a conseguir el paso directo al grupo A. Esta es la gran ilusión de una fanaticada que siempre ha estado fiel al onceno Matecaña y que se merece unos mejores resultados.

Seguimos con el 50 % ganado el otro 50 % no se ve, es decir que continuamos en la cuerda floja.