El 2020 ha sido, definitivamente, un año atípico en todos los sentidos. El sector económico se ha visto fuertemente comprometido y ha tenido que sortear todo tipo de obstáculos para mantenerse a flote, aún en las condiciones más difíciles y menos aptas para el crecimiento del país en este aspecto. A lo anterior se suman los recientes fenómenos meteorológicos que han causado graves desastres en diferentes zonas del país.
Con el fin de atender tanto la emergencia de salud, así como también las emergencias por lluvias que se han presentado en los últimos meses en el país, el Gobierno Nacional ha tenido que disponer de una gran cantidad de recursos, por lo que ha tenido que acudir a un mayor endeudamiento para el manejo de la pandemia
Debido a esto en sus más recientes declaraciones el Ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla advirtió que para el primer trimestre de 2021, será necesario una nueva reforma tributaria en el país, argumentando que por el Coronavirus, hubo un menor recaudo en los impuestos, contrastado por los mayores gastos que se presentaron en esta situación, así mismo también aclaró que aunque el pago de impuestos no será de forma inmediata, se debe ir planteando en la manera de conseguir los recursos para cubrir la deuda que adquirió el país.
¿Qué pasará?
De acuerdo a lo que explica, Natalia Guerrera, abogada y socia de la forma de abogados CMS Rodríguez-Azuero, la actual situación ha generado necesidades importantes a nivel poblacional que impactarán de manera directa en la necesidad de contar con importantes inversiones para recuperar el sector empresarial y con este, la infraestructura en uno de los momentos más difíciles en la historia Colombiana.
“La situación actual amerita una reforma tributaria con alto potencial recaudatorio, pero no debe olvidarse que, el marco dentro del cual se mueven estas herramientas, siempre estará limitado por la capacidad contributiva de sus destinatarios”
En un panorama en donde en el tercer trimestre del año, según el Dane, el PIB decreció en 9 puntos porcentuales; las exportaciones en septiembre disminuyeron en un 23.5% respecto de las realizadas con corte al mismo periodo del año 2019; y las importaciones, en los periodos de enero a septiembre, llegaron a USD$29.794 millones, en tanto que, para el mismo periodo del año 2019, su monto ascendía a USD$37.707 millones; contemplar el tema tributario y una reforma al mismo se convierte en una posibilidad para mitigar en cierta forma la crítica situación actual.
“Es importante tener en cuenta que, esta posibilidad, aparece en un momento en el que los niveles de desempleo y endeudamiento en Colombia hacen muy difícil que las medidas de recaudo que se adopten impacten directamente sobre la tributación de los individuos pero, “es, también, inviable seguir acudiendo al endeudamiento como fuente de financiación del Presupuesto General de la Nación” sostuvo la abogada.
¿Qué tener en cuenta?
La próxima reforma tributaria debería tener como objetivo producir un incremento sustancial en el recaudo; lo cual es algo medianamente positivo si se tiene en cuenta que el fortalecimiento de las industrias nacionales es un punto clave para su consecución.
“La recuperación de la economía y de los niveles de tributación requerirán de varios periodos y dependerán, en el caso colombiano, no solo del esfuerzo local y del éxito de las políticas internas de robustecimiento de la industria nacional, sino que, estará condicionado en alguna medida a los niveles de recuperación de los países de destino de las exportaciones, así que la proyección aún es incierta y tendrá que hacerse una evaluación del comportamiento de manera progresiva” concluyó la profesional en derecho.
Igualmente Guerrera argumenta que también es clave contemplar la ampliación de la base poblacional sometida al impuesto de renta y la tributación de pensiones, a partir de ingresos medios y con tarifas progresivas; generalizar el impuesto sobre las ventas para bienes y servicios; proteger a sectores en auge que demuestran aumento en contratación de mano de obra y en sus ingresos; conservar las tarifas nominales del impuesto de renta para personas naturales y jurídicas; entre otras.



