La vida, la trayectoria deportiva y los logros de la nueva campeona merecen el aplauso de todos los risaraldenses, pero también deben ser puestos como ejemplo de superación personal.
La pugilista nacida en el Valle del Cauca, pero criada y formada deportivamente en Risaralda, Jenny Marcela Arias, se acaba de coronar campeona panamericana de boxeo en los Juegos Panamericanos de Santiago en la categoría de los 54 kilogramos. La deportista había ganado medalla de plata en el Mundial de Boxeo realizado este año y venía de conseguir su cupo para los Juegos Olímpicos que se realizarán en París en el 2024.
Jenny Marcerla, quien además representará al Departamento en los Juegos Nacionales y Paranacionales que se inaugurarán en Pereira el próximo miércoles once de noviembre, es un verdadero ejemplo de superación personal, de lucha contra los problemas que tiene la mayoría de los deportistas del país y de deseos de salir adelante.
Con una niñez y una adolescencia marcadas por los problemas familiares y personales, por las dificultades económicas, por el cambio permanente de residencia de su familia, por la falta de apoyo y orientación y por las inmensas huellas que deja la pobreza, la calle, la falta de oportunidades y las falsas soluciones a las angustias de los jóvenes; terminó refugiada en todo lo que no era solución para sus problemas.
No la tuvo fácil la nueva campeona. Pobreza, abandono, desplazamiento, alcohol, drogas, temprana maternidad y señalamiento no solo de la sociedad sino de su propia familia y de su círculo social, fue lo que marcó los primeros años de vida y a lo que tuvo que enfrentarse, prácticamente sola, la deportista.
Pero gracias a su decisión de dejar atrás todo el pasado, de volver a empezar, de recuperar su vida, de salir adelante y de tomar el deporte del boxeo como una terapia primero, como un manera de vida luego y como un propósito y una meta después, Jenny fue convirtiéndose en una deportista disciplinada, llena de ilusiones y con un futuro promisorio en el campo del deporte.
Rápidamente, de la mano de su entrenador y quien fuera su ángel en su proceso de recuperación, fue avanzando en la práctica del boxeo, en la adquisición de una disciplina deportiva, en el crecimiento como deportista, en la preparación con miras a la participación en torneos profesionales de renombre y en la conversión a una deportista competitiva.
Jenny Marcela es hoy una destacada deportista profesional, que no solo ha alcanzado los más importantes logros en el campo del boxeo, sino que como persona se ha superado en el campo académico y hoy está ad portas de recibir el diploma que la distinga como profesional en Ciencias del Deporte.
La vida, la trayectoria deportiva y los logros de la nueva campeona panamericana de boxeo, merecen, pues, el aplauso de todos los risaraldenses y colombianos, pero también deben ser puestos como ejemplo de superación personal, de constancia, de tenacidad y de disciplina, ante todos los jóvenes del país y especialmente ante quienes están en riesgo de sucumbir frente a las amenazas del mundo de hoy.
