Las mujeres que trabajan en el sector público podrán laborar desde casa hasta tres días al mes debido a síntomas menstruales severos. La medida, respaldada por certificación médica, busca beneficiar a 723.000 mujeres y enfrentar el tabú asociado a la menstruación.
El Departamento Administrativo de la Función Pública aprobó una medida que permite a mujeres y personas menstruantes del sector público trabajar de manera remota hasta tres días al mes si presentan fuertes síntomas relacionados con su ciclo menstrual. Esta iniciativa, firmada el 16 de enero bajo el liderazgo de Paulo Molina, director de la entidad, tiene como objetivo garantizar el bienestar de las 723.000 mujeres que forman parte del servicio público en Colombia.
¿Quiénes podrán acceder al permiso?
Este permiso aplicará para quienes certifiquen, con un documento emitido por un médico, condiciones médicas como endometriosis, síndrome de ovario poliquístico o miomas. Dicha certificación deberá renovarse cada seis meses. Las trabajadoras deberán informar a su jefe inmediato o al área de gestión humana sobre los días en los que optarán por el trabajo remoto.
Se busca beneficiar directamente al 40 % de las mujeres del sector público que han reportado dificultades laborales debido a los dolores menstruales. María Fernanda Carrascal, representante e impulsora de la iniciativa, celebró la aprobación como un avance significativo en derechos menstruales, añadiendo que esta medida podría extenderse al ámbito educativo en el futuro.
Impacto y contexto global
La resolución sitúa a Colombia entre los países que ya han adoptado permisos menstruales en el ámbito laboral, como España, México, Corea del Sur e Indonesia. Según el DANE, entre 2021 y 2023, el 9,2 % de las mujeres colombianas interrumpieron sus actividades debido a síntomas menstruales.
El desafío de romper tabúes
Paulo Molina defendió la medida asegurando que fomenta la equidad y mantiene la productividad institucional al permitir que las trabajadoras realicen sus tareas desde casa. “No se trata de excluir, sino de reconocer una realidad que históricamente se ha invisibilizado en el mundo laboral”, afirmó.
Con esta resolución, Colombia da un paso significativo en el reconocimiento de los derechos menstruales, aunque queda por ver cómo se implementará y cómo se enfrentarán los retos asociados.



