El maestro y líder espiritual chileno Alfredo Sfeir Younis de visita por estos días en Pereira, estuvo en los dos centros carcelarios e imparte un mensaje esperanzador. Dedica su vida a la sanación del planeta y de todos los seres sintientes. Este año recibió en Dubai el Premio Mundial de la Paz (Eirine Award).
Sfeir conoce las ciudades colombianas, quizá más que algunos que juegan de local. “La primera vez que estuve en Colombia fue en 1967, regresé cuando fuí funcionario del Banco Mundial en 1976, ya que debía observar el crecimiento de las ciudades del país y como un joven economista ambiental me encargaba de ver los servicios públicos del municipio. Conocí mucho viajando a todas las ciudades y estando en todos los botaderos de basura, eran tiempos muy avanzados para su época”.
Transformación
La pregunta que más hacen las personas que escuchan sus conferencias es ¿por qué estamos en este planeta? ¿Por qué hay tanto sufrimiento? “En Colombia hay personas maravillosas, que tienen un interés profundo por su propio cambio, como el comienzo del cambio de un colectivo”. Sfeir llevaba seis años sin venir debido a los cambios que generó la Pandemia en la dinámica mundial.
“En esta ocasión empezamos con un retiro espiritual en silencio cerca de Armenia, tratando de entender cuáles son las bases del budismo, por qué puede aportar a tu vida, independiente de la religión que tengas. Fue muy bonito, estuvimos tres días en silencio haciendo una estatua con cincel y martillo, mucha meditación”.
¿Por qué las cárceles? “Tratamos de que la vida en la cárcel, sea una vida que tenga una utilidad inmensa cuando la persona sale. Esa es la diferencia entre tener libertad y estar liberado de tus propias cárceles interiores”. ¿Los internos son receptivos? “Tremenda apertura, porque no hablo de religión, no me corresponde, sino que son diversas situaciones en un ambiente que oprime en cierta forma, pero todos esos sentimientos están basados en la mente, porque a esta altura de mi vida, usted me pone en una caverna y no tengo ningún problema, puede que no sienta ni hambre, tal vez sed, porque todo está en el proceso de refinamiento de la mente, el cuerpo y el alma”.
Mensajes
Este líder espiritual no pretende que quienes escuchen sus mensajes dejen de ser humanos, son mensajes prácticos y valóricos. “Hay flores de flores, una de las más preciosas es la flor de loto, que precisamente nace en el barro, por lo tanto, si se da vuelta a este argumento, tu caída o fracaso, puede ser la esencia de transformarte en una flor de loto. Lo que hacemos es enseñar cómo hacerlo y creo que la recepción es muy positiva, porque hemos creado un espacio común en que nos identificamos los dos, ellos en el estado que se encuentran y nosotros, con nuestra filosofía de paz, de eliminar el sufrimiento y hacemos prácticas que permiten un poco lograr ese estado”.
Gobiernos
La mente es la que gobierna y gran parte del tiempo, se convierte en la loca de la casa, ¿qué hacer? “En términos muy directos, si soy un mono salto de rama en rama, puedo crear mugre, bajarme del árbol y robar una cartera, estoy descontrolado sin capacidad de conocer mi entorno ni de ver más allá del instinto. Cuando nuestra mente no para, no para, significa que está llena de cosas que no tienen importancia y tomamos decisiones como monos. Es muy importante el tema de la mente y todas las corrientes religiosas y espirituales, tienen el tema de la mente como algo vital”.
¿Cómo se sale de ese estado? “Eso es lo bonito del budismo, que es una forma de vida en la cual se puede salir de esos estados de locura, al cortar con una palabra que produce una vibración, que hace que el pensamiento explote, te deje un vacío y tú caes en el descanso. Eso se puede hacer con cantos, con respiración, con mantras, oración, contemplación e incluso cocinando, hay unas más eficientes que otras”.
“Estamos en el momento preciso, solo hay que empujar un poquito y sacarnos el velo de que todo está bien, pero con una mente que tenga la capacidad de discernir sobre lo que estamos viviendo”.
El mundo está más complejo, “hay otra ética, otra moralidad, otro objetivo, otro horizonte. Segundo, las comunicaciones. Lo que pasa ahora en cualquier lugar tiene repercusión en el mundo entero, una muestra de ello fue el Covid”.



