El aguacate Hass continúa posicionándose como uno de los productos principales de exportación de departamentos como Antioquia, Risaralda y Valle del Cauca.
Aunque la opción preferida de las familias colombianas sigue siendo el aguacate papelillo, el Hass continúa consolidando su importancia tanto en el mercado nacional como internacional. Su crecimiento lo ha convertido en un sector clave, no solo por su cultivo y cosecha, sino también por su transformación, exportación, generación de empleo y aporte a la transformación rural.

Actualmente, esta agroindustria genera 79.499 empleos formales en Colombia, de los cuales el 38 % están en el Eje Cafetero: Caldas con 19.602, Quindío con 5.953 y Risaralda con 4.561, principalmente en Guática y Apía. Estos dos municipios concentran el 55 % del área de producción destinada a exportación. El aguacate Hass está presente en 230 municipios de 16 departamentos, varios de ellos afectados históricamente por la violencia. En estas zonas, la fruta se ha convertido en una alternativa productiva para las comunidades. En el Eje Cafetero, en particular, ha generado oportunidades laborales para víctimas del conflicto armado y ha estimulado el desarrollo de industrias complementarias.
Corpohass, la Corporación de Productores y Exportadores de Aguacate Hass de Colombia, reporta que en el país hay 29 plantas empacadoras afiliadas (2 en Caldas, 2 en Quindío y 4 en Risaralda) y 17 empresas dedicadas a la transformación del producto, de las cuales 7 están en Risaralda.

“Ser la tercera agroindustria nacional en generación de empleo formal, dar apoyo al pequeño productor (de los 3.781 productores de aguacate Hass, el 82,5 % son de pequeña escala) y realizar un aporte del 2 % al PIB agrícola del país son aportes adicionales al desarrollo económico y social del país”, aseguró Katheryn Mejía, directora ejecutiva de Corpohass.
Desde el cultivo hasta la cosecha
El proceso comienza en las fincas con la siembra de árboles clonales, que tardan poco más de tres años en florecer. Al igual que el café, el aguacate Hass tiene dos cosechas anuales: la traviesa, entre mayo y junio, que representa el 30 % de la producción, y la principal, entre noviembre y diciembre, que aporta el 70 % restante.
Según la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA), en el país existen más de 63.000 hectáreas sembradas con esta fruta. El 38 % están en el Eje Cafetero: Caldas con el 22 %, Quindío con el 11 % y Risaralda con el 5 %. De ese total, 12.230 hectáreas se encuentran en municipios clasificados como Zonas Más Afectadas por el Conflicto Armado (Zomac), incluyendo 65 localidades del Eje Cafetero.

En Villa Laura, unidad productiva de la empresa Cartama, ubicada en Guática, Risaralda, se cultivan 19 hectáreas con casi 6.000 árboles. Derian Trejos Ramírez, su coordinador, resalta las condiciones agroclimáticas del departamento para el cultivo: “Risaralda tiene mucha capacidad de producir aguacate Hass por el piso térmico que tiene, por las características del clima que potencializan la producción”.
El resto del departamento, por su parte, cuenta actualmente con 2.300 hectáreas en producción, 223 predios habilitados para exportación y es el quinto productor nacional y el tercero en exportación.
“Risaralda y Pereira vienen consolidándose como el hub de la transformación del aguacate Hass. Actualmente, de las 10 plantas transformadoras que tiene el país, cinco están ubicadas en Pereira, y es allí donde se está llevando a cabo la transformación en aceite, en salsas, pulpa y aguacate congelado”, indicó Mejía.
Empaque y acondicionamiento
Tras la cosecha, el aguacate Hass es trasladado a centros de acondicionamiento, donde se lleva a cabo el lavado, desinfección, clasificación y empaque. La fruta pasa por cámaras de preenfriamiento y se embala en contenedores refrigerados para conservar su vida útil y evitar daños.
La cadena de frío debe mantenerse desde la finca hasta el destino final. Este aspecto es clave para cumplir los requisitos de mercados exigentes como el estadounidense.

Carlos Pacheco, gerente de operaciones de Fruty Green Packing, explicó el alcance de la planta ubicada en Guática, Risaralda: “Sacamos nuestro aguacate para los principales mercados, tanto de Estados Unidos como de Europa. Actualmente, nuestra planta tiene una capacidad de procesamiento de 1.000 toneladas por semana. Al año, normalmente procesamos 36.000 toneladas”.
Envío y exportación
La logística de exportación requiere transporte en frío, tiempos de tránsito ajustados y control en puntos de inspección. La trazabilidad del producto es vigilada en cada etapa del envío. Un contenedor de aguacate Hass puede llegar a las mesas de consumidores en Estados Unidos o Europa —especialmente en los Países Bajos— entre 10 y 15 días después de haber salido de Colombia.

Solo hasta 2023 el país logró posicionarse como proveedor confiable en Estados Unidos. Ese año cerró con 138.000 toneladas exportadas. Para 2024, la meta de Corpohass es alcanzar las 160.000 toneladas y los 400 millones de dólares en valor exportado. A junio de este año, ya se habían enviado 99.000 toneladas al exterior, de las cuales 25.000 corresponden a Risaralda.
México y Perú siguen siendo los principales competidores. El primero quedó exento de los aranceles de Estados Unidos y el segundo tiene una producción que creció en 30 % en 2025, lo que les permite ofrecer precios más atractivos para los compradores internacionales.



