La unión entre la gestión y el hacer está más que comprobada como fórmula de éxito, es por eso que cuando Juan Pablo Tamayo, director de la biblioteca Ramón Correa Mejía, le entrega los espacios necesarios al promotor de lectura y comunicador social José Fernando Ruiz, el resultado es la imaginación compilada en un libro.
José Fernando Ruiz tiene una trayectoria de 10 años en la promoción de lectura y Relatos con imaginación es un libro producto de las jornadas en el Taller de escritura creativa, que es tan solo uno de los que dicta Ruiz, pues también dicta Lectura en voz alta y el Cineforo de los jueves a las 5 de la tarde, también en la Biblioteca. “Este proceso de escritura creativa desde hace unos cinco años para acá, al final de cada taller hacemos un producto publicable, es decir, un producto que es el resumen del trabajo de los estudiantes que van finalizando el proceso y procuramos de alguna manera ponerlo en circulación”.
Publicación
Los grupos son heterogéneos, en un primer momento se pensaría de gente joven, pero también participan de manera juiciosa algunos adultos mayores. “La idea es que ellos se vean publicados. Relatos con imaginación corresponde al trabajo final de los asistentes al taller que inició en febrero y finalizó a inicios de junio. En este momento estamos en otro taller del que se conocerá el producto final en noviembre, porque hay que tener la normativa, revisar la ortografía, la redacción y el argumento. Es una publicación muy sencilla que queda en redes sociales para que el público lector lo pueda bajar completamente gratis a su celular a través de un código QR”.
Los escritores
¿Las personas se renuevan cada semestre o continúan? “Es muy curioso, porque algunos de los estudiantes finalizaron completo el taller y están publicados, siguieron porque les gusta y porque en esta oportunidad estamos haciendo énfasis en los relatos de suspenso y misterio, obviamente poniéndole el ingrediente de la ficción. En Relatos con imaginación los estudiantes fueron libres de escoger el tema. Aquí cabe aclarar que todos los talleres de la biblioteca Ramón Correa Mejía son gratuitos y a finales de octubre abriremos un taller relámpago de dos meses”.
¿Cuántas personas conforman los talleres? “Normalmente en las convocatorias aparecen entre 40 y 50 personas, pero como es gratuito y no obligatorio, se va filtrando y finalizamos con entre 15 y 20 estudiantes”.
¿Hay algún estudiante que le llame la atención? “Hay varias puntualizaciones, porque muchos de ellos es la primera vez en su vida que escriben un texto argumentativo. Por ejemplo, te puedo hablar de Rodrigo Lozano, que es un gran lector, una persona obsesionada con la lectura, pero no con la escritura porque no ha hecho el ejercicio de sentarse a escribir. Susana Tobón es una persona mayor que va por su segunda publicación y se siente orgullosa de invertir este momento de su vida en la narrativa que le llama la atención. Alba Lucía Gómez, la primera que aparece, me dijo: ‘profe estoy emocionada porque lo único que había escrito son cuentas y firmar documentos”.

Aprendiendo
¿Usted solo se encarga de revisar todos los productos, o tiene un equipo de trabajo? “La corrección de estilo se hace en primera instancia en el salón de clase con cada uno, lo pulimos, reorganizamos, que tenga sentido lo que están escribiendo y una buena presentación para la posible lectura. Es un esfuerzo que hacemos, todos los libros tienen ISBN porque queremos que el libro tenga todas las características legales a pesar de que va a ser gratuito, intentamos proteger al escritor en su obra intelectual”.
Ilustraciones
Llama mucho la atención el trabajo gráfico, ¿lo hace alguno de los participantes? “Las ilustraciones del libro nos las regala el hijo de una de las estudiantes que se llama Sergio Andrés Palacio Montoya, es un gran dibujante pereirano, ha tenido participación en varios libros y fue muy generoso, porque aparte de la carátula nos dio una ilustración para cada historia, que quedaron espectaculares”.
“El objetivo de una publicación es sorprender al lector contándole algo que tenga visos extraordinarios, porque la cotidianidad es muy sencilla”.
José Fernando Ruiz Piedrahita ofrece el código QR para que los lectores de Punto Final puedan descargar los Relatos con imaginación.




