Representación que da vergüenza

Ni siquiera al padre del Gobernador le pareció importante atender la invitación de su hijo y eso que hoy aspira a ser elegido senador, en buena parte con los votos del Departamento.

El país conoce bien lo que se ha llamado el Bloque Costeño y que no es otra cosa que la reunión de la totalidad de los senadores y representantes a la cámara elegidos por todos los departamentos de la Costa Atlántica, no importa a qué partido político pertenecen ni por cuál agrupaciones o coalición de grupos políticos resultaron elegidos; con el único interés de trabajar por el beneficio de esta región del país.

Este grupo de congresistas, unas veces más grande que otras, dejando de lado sus diferencias políticas y las naturales distancias ideológicas, e inclusive las heridas que pudieron dejar las recientes contiendas políticas, cuando se sube al avión con destino a Bogotá o se reune por convocatoria de sus gobernantes regionales o por la dirigencia gremial, cívica o empresarial de la costa, responde como un solo bloque y actúa monolíticamente, siempre pensando solo en el bien de la Costa.

Pero esto no es exclusivo de la Costa Norte, también lo hay en regiones como Antioquía, o el Valle, o el oriente del país. Es una forma válida y eficaz de defenderse del asfixiante centralismo que opera en el país y de los gobiernos que creen que Colombia es solamente Bogotá, y, si se quiere, de obligarlos, presionados por la necesidad de tener el apoyo a esta bancadas en el Congreso para sus iniciativas, a mirar hacia las regiones.

Puede ser impreciso hablar del bloque de Risaralda en el Congreso, pero no de la representación parlamentaria del Departamento y menos del doloroso desinterés de quienes fueron elegidos por Risaralda al Congreso o llegaron allí con el voto de los risaraldenses, por los intereses de la región.

La semana pasada el gobernador Juan Diego Patiño invitó al “bloque” parlamentario de Risaralda a una reunión con el propósito de analizar la situación de los principales proyectos que tiene el Departamento y las posibilidades de ser incluidos en el Presupuesto de la Nación para el año 2026; así como las  consecuencias del anuncio de la Ministra de Transportes de no invertir un peso más en Risaralda en lo que queda del gobierno Petro. Sin embargo, la respuesta no pudo ser más dolorosa.

Ninguno de los senadores supuestamente de Risaralda asistió y de los representantes a la cámara solo dos. Ni siquiera al padre del Gobernador le pareció importante atender la invitación de su hijo y eso que hoy aspira a ser elegido senador supuestamente en buena parte con los  votos del Departamento.

Claro que esto no es nuevo. El representante Patiño jamás ha asistido a las mal llamada reuniones del bloque parlamentario o a las convocatorias que ha hecho la dirigencia gremial de Risaralda, del senador Mehreg no se sabe desde que fue reelegido y el senador Gallo seguramente ha estado ocupado tratando de aclararle a la Corte su malicioso proceder en la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público. Lo único para rescatar es la disposición del representante Alejandro García. Con razón hoy Risaralda está por fuera de cualquier  inversión nacional.

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1 COMENTARIO

  1. El parlamentario Alejandro García es una excepción. De resto los otros parlamentarios van por sus intereses. Que le a aportado Diego Patiño en sus 24 años (creo ) de parlamentario a la región. El señor Merhreg va por sus latifundios y sus intereses. Y Gallo demasiado rápido mostro su espuela y cual es su fin personal de ir al Congreso. Como lo dice el editorial es una vergüenza esta clase política Risaraldense.

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