Son sin duda tranquilizadoras, las conclusiones del informe y levantan, además, ese velo que se había tendido sobre la concesión del alumbrado público y la iluminación navideña.
En medio del ruido que ha generado en la Ciudad el contrato de concesión firmado por la Administración Municipal para “la prestación integral del servicio público no domiciliario de alumbrado público, incluyendo la administración, operación, mantenimiento, modernización, expansión y desarrollos tecnológicos asociados. Así como la iluminación ornamental y navideña del municipio de Pereira”; resulta oportuno y tranquilizante el informe de la Contraloría General de la República, sobre el tema.
Distintas voces han llamado la atención y en algunos casos cuestionado, tanto la concesión del alumbrado público, su valor, el tiempo y la calidad de las luminarias que se están instalando, como la iluminación navideña, su diseño, la cantidad de luces y la procedencia; así como el destino de los recursos que había disponibles al momento de firmarse la concesión.
En el mes de junio pasado la Contraloría General, en uso de sus funciones propias, decretó la intervención funcional excepcional sobre el proceso de control que adelantaba la Contraloría Municipal de Pereira al contrato de alumbrado público e iluminación navideña; y asumió directamente el seguimiento y vigilancia fiscal al proceso contractual.
En desarrollo de esta actividad la Contraloría Delegada para el Sector Minas y Energía adelantó una revisión integral al proceso contractual, desde su etapa precontractual hasta la ejecución del contrato, así como a los contratos conexos; ejecutó una verificación técnica a la construcción y validación del modelo financiero del proyecto; realizó visitas técnicas de inspección de obras; e hizo una revisión documental de las facturas y pagos, los soportes de los giros y el cumplimiento del cronograma de modernización de la iluminación y del alumbrado navideño.
Producto de esto, la entidad formuló cinco observaciones a la Administración, las que fueron respondidas, dos de ellas debidamente aclaradas y tres que están en proceso de ajuste, corrección y cumplimiento. Estas se circunscribieron a la facturación y recaudo del impuesto, a la modificación de la curva de energía y al giro de los recursos a la fiducia.
Adicionalmente, la Contraloría evaluó el cumplimiento de las normas aplicables al proceso de selección y contratación, con el fin de verificar la legalidad y transparencia en la adjudicación del servicio. Para eso, revisó la etapa precontractual y analizó elementos como el sector, la modalidad de contratación, la estructuración técnica y financiera, el cronograma y la evaluación y adjudicación.
Luego de todo este proceso, la entidad concluyó que la etapa precontractual se estructuró conforme al Manual de Contratación, que la modernización avanza a un nivel superior al planificado, que la relación ingresos-egresos es de 1.67 lo que evidencia su solvencia y que el desarrollo del contrato está acorde con la metodología establecida por la CREG.
Son sin duda, pues, tranquilizadoras, las conclusiones finales del informe y levantan, además, ese inconveniente velo que se había tendido sobre la concesión del alumbrado público y la iluminación navideña; y que tanto mal se hacen a la ciudad y por supuesto a la Administración Municipal.
