El periodista Henry Orrego presenta la más reciente producción de la colección La Chambrana, titulada ‘Periodistas de exportación’. Esta obra se distribuirá gratuitamente desde febrero, recopila las trayectorias de reporteros pereiranos que han narrado los sucesos más vibrantes de la historia reciente en grandes medios internacionales.
La memoria cultural
Henry, usted ha estado trabajando en un proyecto que une el periodismo con la vitalidad cultural de esta región. ¿De qué se trata esta nueva entrega de La Chambrana? “Es un trabajo que hemos realizado en los últimos meses, muy relacionado con el periodismo y con Pereira, como muchos saben, las colecciones de La Chambrana son libros de formato pequeño que se distribuyen gratuitamente la Biblioteca Pública Ramón Correa y las instituciones educativas. Cada año se hacen cinco o seis ediciones y la que viene para febrero tiene un contenido muy especial, queremos mostrar los periodistas pereiranos que han contado el mundo en el último medio siglo. Aunque la colección siempre incluye poesía, cómics o teatro, esta vez nos enfocamos en la crónica debido a un fenómeno muy particular que se dio en nuestra ciudad”.
En los grandes medios
¿Quiénes son estas personas que han llevado el sello de Pereira a las redacciones internacionales? “Nos encontramos con toda una camada de periodistas que surgió desde comienzos de la década de los años 60 y que tiene su máximo reconocimiento actual con Catalina Gómez Ángel, quien ganó en octubre pasado el premio David Beriain a corresponsal extranjero por su valiente cobertura en Ucrania, el genocidio en Gaza y las protestas en Irán. El hilo conductor comienza con William Restrepo, un personaje muy querido que fue el precursor en Univisión como presentador del primer noticiero en español de un canal en Estados Unidos. Así mismo incluimos a John Jairo Posada, corresponsal de Caracol durante la invasión de Estados Unidos a Panamá; a Javier Amaya, con sus artículos en diarios de Londres y Los Ángeles; y a Juan Carlos Pérez, quien lleva casi 20 años como editor de la BBC de Londres. Resaltamos a Jennifer Montoya, quien fue presentadora en CNN durante la primera presidencia de Trump y la pandemia. Son historias de personas nacidas o surgidas aquí que se fueron a trabajar al extranjero”.
25 años en France-Presse
Hablemos de su propia historia. ¿Cómo terminó dirigiendo oficinas internacionales de prensa? “Vengo de una familia vinculada al periodismo a través del antiguo Diario, un periódico liberal que circuló entre 1929 y 1989. Yo me fui a estudiar periodismo con la idea de hacerme cargo de ese periódico, pero murió antes de que yo terminara la carrera. Terminé vinculado a la Agencia France-Presse (AFP) por más de 25 años en América Latina. Fui corresponsal en Colombia, trabajé en la mesa latinoamericana en Montevideo, fui director adjunto en Bogotá y luego director adjunto de la oficina en México, que es la más grande de la Agencia en la región con unos 25 profesionales. Cubrí desde la toma de rehenes en la Embajada de Japón en Lima y el regreso de Pinochet a Chile —que es el texto que incluí en el libro— hasta la muerte de Fidel Castro y las visitas papales. Ha sido un cuarto de siglo muy vibrante narrando la realidad latinoamericana”.
Pereira tiene mirada cosmopolita
¿Qué lección le deja este rastreo de talento local a las nuevas generaciones de comunicadores? “Queremos incitar a las nuevas generaciones de la Universidad Católica, la Andina y la Tecnológica, para que se formen con la idea de mostrar un contenido global. A veces pensamos que Pereira es provinciana y se mira el ombligo, pero realmente es una ciudad cosmopolita gracias a los migrantes libaneses, italianos, suizos e ingleses que llegaron a trabajar en minas o empresas como Nestlé, eso nos da una ventaja para escribir para una audiencia global. Hoy con la digitalización, un artículo del Diario del Otún lo leen en Australia o Alemania. Un empresario en Asia puede buscar información para invertir en la región. Ya no hacemos periodismo solo para nuestra comarca, somos ciudadanos globales”.
En el tintero
En una investigación tan amplia, me imagino que muchas anécdotas e historias valiosas tuvieron que quedar por fuera. “Muchísimas. Se nos quedó la historia de Oscar Giraldo, pionero de la radio que desde Pereira hacía el programa ‘Marinos de Colombia’, para enviar mensajes a la tripulación de la Flota Mercante por todo el mundo. También, por limitaciones de espacio y por el criterio de haber escrito para medios del exterior, no pudimos incluir a Marianne Ponsford, Premio Nacional de Periodismo, ni a Ana María Vallejo o Claudia Julieta Duque. Incluso hay anécdotas curiosas de cómo colegas extranjeros se volvieron hinchas del Deportivo Pereira, como el colega uruguayo-inglés en la BBC que, de tanto oírnos a Juan Carlos Pérez y a mí, terminó convertido en un hincha más y reconocía la camiseta en cualquier parte del mundo”.
Defender la esencia
¿Cuál es su invitación final para los lectores y habitantes de la ciudad? “Es fundamental que defendamos nuestra prensa y nuestro periódico, el Diario del Otún, que sigue siendo vital para la historia de la ciudad. Debemos leerlo y apoyarlo en sus redes sociales. Los invito a que busquen la colección La Chambrana en la Biblioteca Pública apenas esté disponible. Son libros para conservar la memoria de lo que somos”.
“Ya no estamos haciendo periodismo solo para nuestra región, sino que tenemos que hacer un periodismo para una audiencia global”.
Henry Orrego es un libro de aventuras viviente, imposible quedarse sin tema de conversación y quedan haciendo falta tintos.



