La Cámara de Representantes de Colombia dio este miércoles un paso clave en el camino hacia la garantía de derechos para las personas trans y no binarias del país, al aprobar en segundo debate 23 de los 50 artículos del proyecto de la Ley Integral Trans, conocida también como ‘Ley Sara Millerey’, en memoria de una joven trans asesinada este año en el municipio de Bello, Antioquia.
Impulsada por la sociedad civil e impulsada desde el Congreso por parlamentarios de distintos partidos, la iniciativa fue radicada en julio de 2024 como respuesta a más de un centenar de denuncias de discriminación y violencia recibidas por personas trans y no binarias a lo largo del país.
Durante el debate, el ponente del proyecto, el representante Gabriel Becerra, rindió homenaje a Sara Millerey y subrayó la urgencia de legislar en favor de esta población:
“Ser trans muchas veces significa vivir con miedo: miedo a denunciar y no ser escuchado, miedo a ir a un puesto de salud y no ser atendido”, expresó.
El articulado aprobado contempla medidas específicas para garantizar el acceso a la salud, la educación, el trabajo decente, el reconocimiento de identidades diversas y la protección frente a la discriminación. La organización Caribe Afirmativo, que hace parte de la Plataforma Ley Integral Trans (PLIT), celebró el avance y destacó que el proyecto busca saldar una deuda histórica con esta población.
En el recinto, la bancada de partidos tradicionales también manifestó su respaldo parcial. El representante Jorge Eliecer Tamayo (Partido de la U) y la congresista Piedad Correal (Partido Liberal) apoyaron la iniciativa, aunque pidieron mayor precisión en las garantías para niños, niñas y familias.
“Pongámonos de acuerdo”, pidió Correal, abogando por un debate constructivo.
Mientras tanto, fuera del Congreso, activistas desplegaron una bandera de 15 metros firmada por más de 15.000 ciudadanos como símbolo de apoyo y exigencia de aprobación total del proyecto.
El trámite legislativo continuará la próxima semana en la Cámara, y si el proyecto es aprobado en su totalidad, pasará al Senado para los debates definitivos.
El avance ocurre en un contexto alarmante para la población LGBTI en Colombia: solo en 2024 se reportaron 164 homicidios, lo que representa un aumento del 3,8 % frente al año anterior. Según el informe “Con permiso para despreciar”, elaborado por Caribe Afirmativo, las mujeres trans y hombres gais concentran cerca de la mitad de las víctimas, y las investigaciones judiciales presentan un preocupante estancamiento.
La Ley Sara Millerey se proyecta, así, como una herramienta clave para transformar esa realidad de violencia en una de dignidad y derechos.



