Pero ya las eliminatorias han quedado atrás y de aquí en adelante sigue la real preparación de la selección en busca de tener la mejor presentación posible el año entrante.
La Selección Colombia cerró su participación en las eliminatorias para el Mundial de Fútbol que se jugará el año entrante en Estados Unidos, Canadá y México, no solamente ganándole a Venezuela, sino jugando un excelente partido, con goleada y con una presentación donde todos sus jugadores tuvieron un día estelar.
A pesar de que Colombia ya estaba clasificada desde la fecha anterior y no tenía mayor necesidad de sumar nuevos puntos en la tabla de posiciones, distinta a ratificar ante el continente y ante la afición porqué está dentro del selecto grupo de los que estarán disputando el evento mundialista, jugó su partido como si todavía no lo estuviera, dando una excelente demostración de fútbol y de capacidad individual y colectiva envidiable.
Colombia regresa a un Mundial después de su fracasado intento por clasificar a Catar 2022 y lo hace luego de terminar tercero en la tabla clasificatoria, por encima de equipos inclusive tradicionalmente favoritos para ganar el campeonato como Brasil o como Uruguay, un país que está en la lista de los campeones mundiales, y con un muy buen balance en sus cifras.
Pero ya las eliminatorias han quedado atrás y de aquí en adelante sigue la real preparación de la selección en busca de tener la mejor presentación posible el año entrante y, por qué no, de estar presente en los partidos finalistas y disputar la final en el evento más importante del deporte mundial.
Colombia tiene todas las condiciones necesarias para hacer un buen papel y para buscar el resultado esperado. Cuenta con una nómina de jugadores de lujo, de muchachos con unas condiciones técnicas excepcionales, que tienen un fogueo internacional en equipos de altísima trayectoria y con un nivel competitivo envidiable.
Además, tiene una dirección técnica que ha demostrado seriedad, profesionalismo, responsabilidad, conocimiento y buen juicio, que ha sabido aceptar la crítica cuando ha sido necesaria y que ha logrado conformar un equipo de jóvenes de primera categoría y, lo más importante, que se ha ganado la confianza y el respeto de todos ellos.
Y como si todo esto fuera poco fundamento para aspirar a hacer un buen papel el año entrante, la Selección Nacional cuenta con un país dispuesto a acompañar su equipo desde el primer día y hasta último de su participación. No serán pocos, con seguridad, los colombianos que viajen a Estados Unidos, ni pocos los que viven en los países sedes que vayan a los estadios a apoyar y celebrar los triunfos de Colombia.
Una cosa sí es importante ahora, que los directivos del fútbol en el país tomen con seriedad y responsabilidad el reto que tienen al frente, que dejen actuar con independencia al equipo técnico y que le den todo el apoyo que la Selección merece y necesita.
