Lo que la ciudad y el departamento hacen con la mano en materia turística, lo borran con el codo. Decimos esto cuando vemos las fotografías que publicó este periódico en su primera página del anterior lunes y que daban cuenta del lamentable estado en que se encuentran los principales miradores turísticos de la Serranía Alto del Nudo.
Con un esfuerzo muy grande y luego de una gestión que no es fácil hacer con el Gobierno Nacional, el departamento y el Municipio de Dosquebradas lograron conseguir con “Fontur” unos recursos importantes para la construcción y dotación de los miradores turísticos de Santa Ana y El Chaquiro en Alto del Nudo; pero dolorosamente de esa inversión queda muy poco para mostrar.
Qué impresión se puede llevar un turista que viene del exterior, alentado por la exaltación que distintas entidades hacen de sitios como la Serranía Alto del Nudo y lo primero que se encuentra para llegar a los lugares, es una vía que es un verdadero camino de herradura y luego llega a unos miradores que son una verdadera vergüenza.
Con seguridad ese turista no solamente no volverá al Departamento y a la región, sino que no referenciará ni recomendará a Dosquebradas, ni a Risaralda y seguramente ni al país como destinos turísticos que merezcan ser visitados por quienes les gusta el turismo ecológico o de naturaleza.
El departamento y los municipios gastan recursos importantes, tiempo valioso y estrategias publicitarias y promocionales para tratar de vender la región y mostrar los múltiples atractivos turísticos que tienen, pero ningún esfuerzo hacen para que las personas que se interesan por venir encuentren lo que se les vendió.
Es una lastima que un departamento que tiene semejante topografía, un clima sin igual, un paisaje extraordinario, una cultura llena de valores históricos, una gente con un don que no lo tiene ningúna región del país y unos lugares con un valor turístico único, eche al canasto de la basura toda esta riqueza natural y humana por cuenta de un imperdonable descuido en el cuidado de todos estos atractivos.
Es urgente ponerle atención a esta situación. El departamento y Dosquebradas no pueden quedarse esperando que una entidad como “Fontur”, que poco le interesan las regiones, se ocupe de la recuperación de los miradores del Alto del Nudo, mientras decenas de turistas vienen a la región y se regresan con el sin sabor de encontrar unos lugares abandonados y poco amigables con los turistas.
