No hay municipio ni sector de la Cuidad que haya escapado a la acción devastadora del invierno. En general todas las vías que conducen a las cabeceras municipales y las veredas mas populosas, se han visto afectadas por deslizamientos, derrumbes, desbordamientos de quebradas e inundaciones graves.
Sin embargo, el invierno parece haberse ensañado sobre el vecino municipio de Marsella. Desde el año pasado la vía que conduce a este poblado se ha visto permanentemente afectada por los constantes deslizamientos y taponamientos, especialmente en el llamado sector de La Porcelana, y desde enero un gigantesco derrumbe tiene completamente aislado al municipio.
Bien porque los derrumbes de tierra y piedras han taponado la calzada impidiendo el paso de los vehículos en ambos sentidos, o bien porque la inminencia de nuevos deslizamientos ha obligado a las autoridades departamentales a cerrar preventivamente la carretera durante las horas de la noche y buena parte del día.
El resultado de todo esto es que hoy Marsella esta aislada completamente y como consecuencia de ello ha empezado a escasear muchos de los principales alimentos que son llevados de Pereira o de las ciudades vecinas y que son vitales para la supervivencia de los marselleses.
Esto además de lo que conlleva que una población esté aislada del resto de los centros urbanos. Desde hace dos meses Marsella no recibe turismo, los hoteles permanecen completamente desocupados, la gastronomía perdió toda su dinámica, el comercio esta vacío y la producción agrícola se está perdiendo por falta de vías por donde sacarla o por los altos costos de transporte cuando se tiene que recurrir a las pocas vías alternas que existen.
Lo más preocupante de todo lo que está pasando es que hasta ahora no se ha recibido la más mínima ayuda de Gobierno Nacional. Ni siquiera hace unos días cuando el volumen de tierra que taponó la vía fue gigantesco, se recibió la visita de algún funcionario del Ministerio de Transporte y mucho menos el apoyo en maquinaria o en operarios para despejar la calzada.
Lo poco que se ha podido hacer para remover la tierra que permita dejar pasar algunos de los vehículos que se mueven entre Marsella y Pereira, ha sido gracias al trabajo ininterrumpido de los equipos de la Secretaria de Infraestructura del Departamento que no ha descansado para tratar de mantener la comunicación entre las dos poblaciones.
Es urgente que las autoridades departamentales hagan lo que esté a su alcance para que el Gobierno Nacional mire hacia Marsella y disponga de la maquinaria necesaria para sacar a esta población del aislamiento a que la ha sometido el intenso invierno y los sucesivos derrumbes sobre la vía que la comunica con Pereira.
