En estas condiciones todos los expertos y observadores de la economía coinciden en que difícilmente la inflación pueda estar, en el último día del año, por debajo del 5%.
De la mano de los arriendos y los alimentos, no solo se confirmó la reanimación de la inflación, sino el alejamiento de este fenómeno de la meta establecida por el Banco de la República para el presente año y que hasta no hace mucho, parecía posible conseguir teniendo en cuenta el comportamiento sostenido a la baja que traía desde el principio de año.
Según el último informe del DANE, el Índice de Precios al Consumidor anual para el mes de septiembre fue del 5.18%, lo que significa, comparado con los meses de agosto y julio pasados, un incremento de 0.08% y 0.29 puntos porcentuales respectivamente y ser el tercer período consecutivo con aumento.
En estas condiciones todos los expertos y observadores de la economía coinciden en que difícilmente la inflación pueda estar, en el último día del año, por debajo del 5% y consecuentemente muy lejos del IPC esperado por el Emisor y tantas veces anunciado por el Gobierno, de entre el 3 y el 3.5%.
Si bien en el trimestre móvil julio-septiembre fueron 14 de los 188 rubro analizados por la entidad, los que más presión ejercieron hacia arriba sobre los precios, los grupos de arrendamiento y alimentos fueron los reales responsables de que la inflación esté cada día más suelta. Solo este par de renglones le aportaron a la inflación en los últimos tres meses el 0.24%, lo que representa casi la tercera parte del incremento total para ese período que fue de 0.79%.
Para el equipo de Investigaciones Económicas del Banco de la República la indexación de los arrendamientos se mantuvo sobre el 90%, una cifra por encima del estándar histórico que es del 60-80%, esto influenciado porque desde 2022 el número de hogares que vive en arriendo es más alto que el que tiene vivienda propia.
Todo esto con un agravante y es que los últimos meses del año y especialmente el último trimestre, son el período sobre el que los principales componentes de la Canasta Familiar reciben la mayor presión al alza, lo que disminuye la posibilidad de regresar al comportamiento anterior y esperar una inflación muy por debajo del 5%.
Pereira, lamentablemente no solo está sufriendo los efectos, como todo el país, de la presión que están haciendo los arriendos y especialmente los alimentos, sino que la han puesto como la ciudad que tiene mayor variación anual de la inflación con una preocupante cifra del 6.09%.
Por fortuna el Banco de la República no cedió a la presión del Gobierno Nacional encabezado por el presidente Petro y de algunos sectores de opinión que viene pidiendo un recorte más acelerado en la llamada tasa de intervención y la ha mantenido desde hace meses en el 9.25%; porque de lo contrario hoy no se sabría en qué niveles estaría la inflación.
