Ninguno con tanta propiedad y conocimiento para abordar los problemas que le son comunes a todos los pereiranos, como la exalcaldesa Marta Elena Bedoya. En el tema, por ejemplo, de espacio p?blico, ella conoce al dedillo esta problem?tica como quiera fue una de sus principales preocupaciones y al que mayor tiempo y esfuerzo le dedic? cuando estuvo al frente de los destinos de la ciudad.
Es más, durante el mandato de la doctora Bedoya fue tal vez la mejor ?poca que ha tenido la ciudad en cuanto al manejo del espacio p?blico y de otros temas asociados a ?l como la ocupaci?n de las v?as, las basuras y el ruido. Si bien hubo ocupaci?n indebida, fueron los d?as en que más orden y respeto existi? en las calles, por parte de todos los actores que confluyen en las actividades diarias de la urbe.
El domingo pasado, la exalcaldesa se preguntaba en su habitual columna de opini?n en este peri?dico, s? la anarqu?a en que est? convertido el centro de la ciudad y el desorden que padecemos, es responsabilidad solamente de los vendedores informales o de los usurpadores del espacio p?blico, o si en todo esto el comercio formalmente legalizado tiene su buena parte de culpa.
Y mencionaba, como simple reflexi?n, el aporte que le hacen al desgre?o que vive la ciudad, los due?os de muchos almacenes del centro, cuando exhiben de puertas hacia afuera sus productos, o cuando sacan sus vitrinas hasta la mitad del and?n impidiendo la libre circulaci?n a los peatones, o cuando estacionan un cami?n a deshoras para que descargue y cargue mercanc?a, o cuando ponen todo el d?a una persona, micr?fono en mano y los parlantes mirando hacia la calle, a que vocifere invitando a todo el que pase a entrar a su establecimiento.
Si estos comerciantes respetaran el espacio p?blico, si no ocuparan los andenes con letreros, ni con vitrinas; ni exhibieran sus productos en la calle; ni utilizaran ese perverso recurso de promocionar sus mercanc?as con amplificadores; ni sacaran a la calle las basuras y los sobrantes, cuando no pasa el carro recolector; el manejo de los vendedores informales y de los ambulantes seráa menos dif?cil y el centro de la ciudad no tendráa el p?simo aspecto que hoy tiene.
Tiene raz?n, pues, la doctora Marta Elena y también el Presidente de la C?mara de Comercio de Pereira, quien ya hab?a tocado el tema en su columna de opini?n, cuando dicen que, en la mayor?a de los problemas de la ciudad, todos tenemos culpa y, por tanto, en su soluci?n se necesita además, por supuesto, de la acci?n decidida de las autoridades, el concurso y la participaci?n de todos ciudadanos.
