Un golpe contra la insalubridad

Se pudo establecer que muchos de los clientes de las carnicerías selladas, son personas que tienen negocios informales de comida y en especial los que funcionan en la vía pública.

La acción del CTI de la Fiscalía que terminó con el desmantelamiento de una red delincuencial dedicada al sacrificio y comercialización de carne ilegal, la captura de al menos diez personas y el cierre de varias carnicerías en Pereira y en Dosquebradas, es un certero golpe contra las bandas dedicadas al transporte y manipulación de alimentos sin el cumplimiento de las mínimas condiciones de salubridad.

Los funcionarios de la Fiscalía pudieron comprobar que esta organización sacrificaba cerdos en mataderos clandestinos y sin ninguna condición de asepsia, transportaba su carne en vehículos comunes sin conservar la cadena de frío y la distribuía en varias establecimiento dedicados a la comercialización de carne, sin exigir las garantías de salud que requieren este tipo de alimentos y a precios mucho más bajos que en los sitios que si los cumplen.

Según las autoridades, gracias a las investigaciones adelantadas por la Fiscalía y al seguimiento realizado durante varios meses, se pudo comprobar que en no pocos casos esta red sacrificaba animales enfermos y en consecuencia entregaba para la venta carne en condiciones no aptas para el consumo humano.

Igual se pudo establecer que muchos de los clientes que de las carnicerías selladas, son personas que tienen negocios informales de comida y en especial los que están establecidos en la vía pública y en las plazas y parques de la ciudad y que funcionan en las horas de la noche cuando el control y la vigilancia de las autoridades es ninguno o muy esporádico.

Todo esto con el grave riesgo que lleva para cualquier persona consumir un producto que en el mejor de los casos no observó los procedimientos que garantizan unas mínimas condiciones sanitarias, pero que puede llegar a portar enfermedades que pueden poner en riesgo la salud de quienes los consuman.

La Ciudad hace mucho rato logró superar la época en que buena parte de la carne que consumía la población, procedía de mataderos que no cumplían con las normas de higiene y salubridad y no puede dejar que una práctica, por fortuna ya superada, vuelva, por falta de vigilancia y control, a tomar fuerza en Pereira y su área metropolitana.

Si hay algo que es vital para la salud de la población, es que a ella se le garantice que los establecimientos dedicados a la venta de comida, ya sean formales o informales, cumplan con una condiciones mínimas de higiene y salud y, sobre todo, que los productos, especialmente los cárnicos, garanticen su procedencia, las condiciones de transporte, la cadena del frío y su óptima manipulación.

 

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
Artículo anterior
Artículo siguiente
- Publicidad -

LO ÚLTIMO

Cada vez peor

Sin ninguna autoridad

- publicidad -