La suspensión del régimen “De Minimis”, vigente hasta ahora para envíos inferiores a USD 800, pone en jaque a pequeños exportadores, principalmente del sector textil risaraldense.
La decisión del presidente Donald Trump de suspender el beneficio arancelario “De Minimis” como parte de su política comercial proteccionista incrementa las tensiones en los sectores productivos de Risaralda. La medida, anunciada oficialmente por la Casa Blanca el 31 de julio, elimina la posibilidad de que productos valorados en hasta USD 800 ingresen a Estados Unidos sin aranceles ni trámites aduaneros complejos. Su entrada en vigor será el próximo 29 de agosto y aplicará para todos los países, sin excepción.
El régimen del minimis había sido clave para facilitar el comercio electrónico transfronterizo y las exportaciones de bajo valor. En Colombia, permitía a micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) enviar mercancías como ropa, calzado, artesanías y otros bienes de consumo sin pagar impuestos en la aduana estadounidense.
“Esto afecta considerablemente la economía colombiana, puesto que hay muchas empresas y emprendimientos que utilizaban esta medida. Ya se eliminó por completo. Empresas que enviaban vestidos de baño, ropa deportiva, camisetas, todo lo que ingresaba por debajo de los 800 USD, entraba sin arancel”, explicó Diego Gómez Jiménez, gerente general de Confetex de Colombia y miembro de la junta directiva de la Cámara Colombiana de las Confecciones.
Además del fin del minimis, Trump impuso un arancel del 10 % adicional a las importaciones de ropa desde Colombia que no cuenten con certificado de origen. Esto, a pesar de que el país está amparado por un Tratado de Libre Comercio (TLC), que en teoría exime del pago de aranceles a productos con origen colombiano.
“El problema es que Colombia hace tiempo no produce hilos y la producción es muy mínima. Actualmente, las mercancías colombianas que entraban a Estados Unidos pagan un arancel del 32 %. Ya con esta medida y un 10 % adicional, dichas mercancías van a entrar pagando un 42 % si no tienen certificado de origen. Pero el certificado de origen es algo casi imposible de obtener”, advirtió Gómez Jiménez.

Medida con alcance global
La administración Trump justificó la suspensión del minimis como una acción para “cerrar una laguna legal catastrófica” que, según la Casa Blanca, era aprovechada por empresas extranjeras para eludir aranceles, enviar productos inseguros y facilitar el ingreso ilegal de opioides sintéticos.
Empresas de comercio electrónico como Temu y Shein, que despachan directamente a consumidores estadounidenses desde Asia, se beneficiaban ampliamente de este régimen. Por ahora, la medida conserva algunas excepciones: los viajeros estadounidenses podrán seguir trayendo artículos personales por hasta USD 200, y los obsequios de hasta USD 100 continuarán sin arancel. Sin embargo, el trasfondo de la decisión es claro: fortalecer la industria local de EE. UU. restringiendo las ventajas comerciales de sus socios.
¿Qué harán?
Alejandro Marulanda Ocampo, gerente de operaciones de Dante Group S.A.S, una empresa pereirana que exporta prendas antiarrugas y antiderrame, con un 50 % de su mercado en el exterior, explicó que este nuevo panorama arancelario no representa una amenaza directa, sino una oportunidad para optimizar su modelo logístico.

“No lo veo como un problema, sino más bien como una oportunidad para implementar un 3PL (logística de terceros) en Florida, para la comercialización de los productos desde allí hacia el mismo Estados Unidos y hacia Puerto Rico, y ver dónde hay acuerdos ya directamente con Estados Unidos que eventualmente Colombia no tenga”.
Dante Group S.A.S exporta de forma directa a Estados Unidos, Puerto Rico, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, y ahora evalúa cómo hacer más eficiente el gasto logístico sin incurrir en sobrecostos por aranceles. “Desde ese 3PL también podríamos enviar a México y a República Dominicana. Es una situación que no esperábamos, pero nos permite acelerar nuestra entrada a Estados Unidos”.



