En una reciente declaración, el secretario de Desarrollo Agropecuario, Juan Carlos Toro, confirmó el optimismo que embarga a los apicultores del departamento gracias a las recientes olas de calor. Según el funcionario, estas variaciones climáticas han generado un momento propicio para la actividad apícola, resultando en un aumento significativo de la productividad.
El buen momento que están atravesando los apicultores es evidencia de la influencia directa que tiene el clima en la apicultura, una realidad que, en este caso, ha sido favorable. Las altas temperaturas registradas en las últimas semanas han propiciado condiciones ideales para el desarrollo y la actividad de las colmenas, llevando a un incremento en la producción de miel y otros productos apícolas.
José Humberto Rojas, apicultor y especialista, argumentó que precisamente en tiempo de calor las abejas se multiplican y se desplazan en enjambres, luego de que las colmenas se vuelven más fuertes: “En este verano, ellas se están preparando a que florezcan las plantas para llevar néctar a la colmena, ahora que el verano está muy intenso puede haberlo a finales de febrero, comienzos de marzo. Una abeja produce una cucharada de miel durante toda su vida”.
Sin embargo, hizo hincapié en que las colmenas han ido desapareciendo gracias a las fumigaciones que se realizan en los cultivos: “Ellas van y polinizan y se van para la colmena envenenadas; son pocas las que resisten el veneno”, por ello hace el llamado al cuidado y conciencia para que, durante en este tiempo de aumento en la temperatura, se cuiden a las abejas.



