La intensa temporada de lluvias que afecta a Risaralda desde abril ha encendido las alarmas entre los caficultores del departamento. Jorge Humberto Echeverry, director del Comité Departamental de Cafeteros, aseguró que las precipitaciones han impedido una floración adecuada, lo que compromete seriamente la próxima cosecha. “La situación con la lluvia es muy preocupante. Decir cuánto daño hay es difícil, pero el clima tan lluvioso y continuo ya está haciendo mucho daño”, afirmó.
Según Echeverry, la cosecha de mitaca, que representa aproximadamente el 30% de la producción anual, ya se está recolectando en algunos municipios. Sin embargo, lo más grave está en la floración ocurrida en enero, la cual fue escasa y ahora corre el riesgo de no consolidarse debido al exceso de humedad. “No hemos tenido tiempos soleados fuertes. Si sigue lloviendo así de duro, la floración que hubo en enero está en riesgo”, advirtió.
Los municipios de Balboa, Santuario y Belén de Umbría reportan los mayores impactos. Además del riesgo en la producción, las lluvias han afectado la infraestructura vial, dificultando el acceso a las fincas y el transporte del grano. “El tema vial está muy complicado, especialmente las vías terciarias”, agregó el dirigente gremial.
Echeverry recomendó no aplazar las renovaciones de cafetales ni las fertilizaciones, pese a las condiciones adversas. Aunque el precio del café se mantiene por encima de los tres millones de pesos por carga, el temor crece ante una posible reducción de hasta el 70% en la producción.



