La línea CREO destinará 185 mil millones de pesos para la compra de materias primas y demás costos operativos, así como la adquisición de equipos menores.
Una de las estrategias más destacadas para el impulso de la economía popular en Risaralda ha sido la línea de crédito CREO de Bancóldex, que entre 2024 y marzo de 2025 ha desembolsado más de $22.000 millones para apoyar cerca de 1.300 empresarios legalizados en todo el departamento. Pereira concentró la mayor parte de los recursos, con cerca de $11.000 millones entregados en beneficio de unas 600 microempresas.
Esta línea de crédito está dirigida principalmente a micro negocios y permite acceder hasta a dos préstamos de máximo $2 millones cada uno, destinados a cubrir gastos de funcionamiento o realizar inversiones dentro del negocio.
Los sectores más beneficiados fueron el comercio (41.8%), industrias manufactureras (17.5%) y otras actividades de servicios (10.6%). Por tamaño, el 96.5% de las empresas beneficiadas fueron microempresas, 2.9% pequeñas, 0.4% medianas y una mínima proporción correspondió a grandes empresas. Además, Bancóldex informó que el 100% de los municipios de Risaralda fueron cubiertos por esta línea.
¿Qué es CREO?
Andrés Gómez Peláez, director de la regional de Occidente de Bancóldex, explicó que la línea CREO, “nace buscando atender o beneficiar a la población de personas naturales que tiene alguna actividad productiva o que tiene algún tipo de micronegocio, ubicadas en todas los tramos o todos los sectores económicos, exceptuando actividades agrícolas primarias porque que hay otra entidad que en este caso es Finagro, que es la que es llamada a atender a este nicho de negocio”.
Principales beneficios
Entre los beneficios de esta línea se encuentra un alivio de pago a capital equivalente al 5% del crédito para quienes demuestren buen comportamiento de pago. Además, los empresarios podrán acceder a una tasa de interés preferencial, ya que “la tasa final del empresario debe demostrarse que le prestan un 5% o 500 puntos básicos por debajo de la tasa con la que colocarían los recursos de forma plena o con tasas del fondo de la entidad”.
Los créditos están diseñados para pagarse en un plazo máximo de un año y se enfocan principalmente en atender necesidades de capital de trabajo o modernización. Como explicó Gómez Peláez, el destino de los recursos “básicamente busca atender necesidades de capital de trabajo o de modernización. Entiéndase pues compra en materias primas, insumos, pagos de nómina, recursos públicos, arriendos, etcétera. O eventualmente la compra de algún equipo de estantería o maquinaria, equipos menores que puedan ayudar dentro del negocio”.
Para acceder, los micro negocios deben cumplir ciertos requisitos: no haber recibido crédito en los últimos dos años, no tener operaciones vigentes en ese mismo periodo, y estar clasificados dentro de las categorías A, B o C del Sisbén IV.



