Durante la entrega del informe del sector de gas natural en Colombia, se presentaron dos escenarios que exploran las implicaciones económicas y sociales de reducir la dependencia del gas natural en el país.
Durante la presentación del informe del sector de gas natural en Colombia, el presidente de Promigas, Juan Manuel Rojas, en colaboración con Fedesarrollo, planteó dos escenarios que analizan las consecuencias de reducir la dependencia del gas natural en el país.
En el primer escenario, se propone detener la exploración de gas y no construir infraestructura de importación. En su lugar, se impulsaría la generación de energía eólica como alternativa. Sin embargo, este cambio implicaría un costo total estimado de más de $112 billones en un período de tres años.
Según Rojas, “Una transición desorganizada podría generarle costos al país equivalentes a seis reformas tributarias como la aprobada en diciembre de 2022 y un alto impacto social negativo”.
En el segundo escenario, se plantea frenar la nueva exploración de gas, pero se amplía la infraestructura de importación y mantenimiento. Esto resultaría en un costo total de $5,14 billones, con un aumento del 25% en la tarifa final de la factura de gas. Este escenario también abre la puerta a considerar la importación de más gas desde Venezuela.

“En el panorama actual estamos en un mercado estrecho y hay que seguir considerando la posibilidad de seguir importando, que no es algo nuevo”, señaló Juan Manuel Rojas.
El informe destaca que las reservas convencionales de gas en Colombia están disminuyendo a un ritmo acelerado, con tan solo 7,2 años de reservas en 2022, el nivel más bajo en los últimos 17 años.
“Estos bajos niveles de reservas, la escalada de los precios de gas en boca de pozo durante los dos últimos años y las recientes restricciones en el suministro a la demanda no regulada en algunas zonas del país por problemas técnicos de algunos operadores en sus yacimientos, ponen de manifiesto que Colombia pasó de la abundancia a la escasez de gas natural hace ya algún tiempo. Colombia pasó de la abundancia a la escasez de gas natural”, explicó el presidente de Promigas.

Entretanto, Julio César Vera, presidente de la Fundación Xua Energy, dijo que: “El gas no solo es considerado a nivel global como el energético de la transición, sino, además, el energético limpio, de precios asequibles y confiable en cuanto a suministro, que va a garantizar la confiabilidad y estabilidad de las energías renovables”.
Además, se resaltó la importancia de promover una nueva oferta local de gas natural y aprovechar el potencial de Colombia en cuencas como el off shore Caribe, el Valle inferior del Magdalena, Sinú – San Jacinto y el Piedemonte Llanero, con el fin de optimizar los costos para los usuarios, garantizar la soberanía y seguridad energética, y no depender de terceros países en su abastecimiento.
El presidente de Promigas también enfatizó la necesidad de continuar la exploración de recursos en el Piedemonte Llanero y en las cuencas Cesar-Ranchería – Catatumbo debido a su potencial gasífero. “La realidad energética mundial, especialmente lo observado en el conflicto Rusia – Ucrania y sus efectos en Europa, demuestran la importancia estratégica de garantizar la autonomía y resiliencia del país en el ámbito energético y/o tener fuentes diversas de suministro”, afirmó Rojas.
Hasta el cierre de 2022, Colombia tenía más de 11 millones de usuarios conectados al servicio de gas, lo que representa una cobertura cercana al 70% y un equivalente a 765 municipios. Del total, el 85% de los hogares son de estratos uno, dos y tres.
El consumo de gas natural en 2022 alcanzó los 921 millones de pies cúbicos por día, representando un aumento del 3% en comparación con el 2021. Los principales usos de este recurso se centran en la cocción de alimentos y el calentamiento de agua.
Además, se realizaron 10,304 conversiones de vehículos a Gas Natural Vehicular en el primer semestre de 2023, lo que representa un aumento del 31% en comparación con el año anterior.

Desde la llegada del gas natural en Colombia, en el año 2000, se ha realizado 645.000 conversiones exitosas de vehículos; adicionalmente, más de 4.500 unidades de vehículos nuevos a gas natural han entrado al país.



