La caficultura cierra el año con problemáticas y el anuncio de un nuevo paro para febrero.
El 2023 para el café colombiano estuvo representado por dificultades, las cuales comenzaron a evidenciarse en los bajos costos de producción y el precio del mismo. Durante ambos semestres, se destacaron las significativas caídas en el precio internacional del café, reflejadas en el mercado interno, a través de una disminución en lo que se conoció como el diferencial cafetero. Ambos aspectos, el precio internacional y el diferencial, estuvieron estrechamente vinculados a las bolsas de especulación de Estados Unidos. Adicional a este hecho, se sumó el impacto que golpeó fuertemente los ingresos, no solo de los productores de café, sino de todos los exportadores: la fluctuación del valor del dólar.
A su vez, factores climáticos como el fenómeno de El Niño y La Niña, afectaron en gran medida los cafetales de diferentes zonas del país, no solo por la escasez de agua y las olas de calor, sino por el fomento de las plagas:
“Esos tres hechos hicieron que bajaran los precios sustancialmente, de 2 millones 400 – 2 millones 500 mil pesos la carga a lo que están vendiendo hoy que es del orden de un millón 300 – un millón 400, porque como hay todos estos fenómenos climáticos el café está saliendo de unas calidades muy regulares en muchas regiones del país, claro, hay otros que pueden estar viniendo a millón 500 mil, pero los costos de producción para la gran mayoría de los caficultores están entre un millón 400 y un millón 600, aunque también hay quienes tienen costos de producción de un millón 800 mil pesos”, expresó Óscar Gutiérrez, director ejecutivo de Dignidad Agropecuaria Colombiana.
Institucionalidad
De esta manera, según cifras compartidas por el director de Dignidad Agropecuaria Colombiana en el periodo 2022-2023, la producción nacional fue de 10,6 millones de sacos de 60 kg de café verde, 9,1% menos frente a 2021-2022. Así mismo, el consumo de café en Colombia fue de 2,2 millones de sacos, 4% menos que en 2021-2022. En cuanto a las exportaciones, en 2022-2023 alcanzaron 10,3 millones de sacos de 60 kg, 12,9% menos que en el año cafetero 2021/22. “Su valor cayó 22,4%, a USD 3.500 millones, desde los 4.508 millones del año cafetero anterior, mientras que las importaciones fueron de 2 millones de sacos, 4% menos que hace un año”, indicó el director.
Jorge Humberto Echeverri, director ejecutivo del Comité Departamental de Cafeteros de Risaralda, compartió la situación por la que atravesaron los más de 500 mil familias cafeteras del país: “No ha sido un año fácil, pero hay que recordar que es un año efecto de la pandemia, con una inflación alta que golpea al mundo y el sector agropecuario no es ajeno, la mano de obra está a unos precios altos, y eso hace que la caficultura en especial sea un poco más difícil. Venimos trabajando de la mano en este 2024 con algunas alcaldías y con la Gobernación del departamento para tener un valor agregado y poder ayudar un poco más a los caficultores”.
“Este año que termina logramos entregar un poco más de 12 mil sacos de abono a los caficultores y más allá de 3 millones y medio de colinos de café. Estas son ayudas importantes para un momento no fácil para la caficultura, donde el precio se descolgó a unos estándares de $140-$150 mil pesos y revisando la estructura de costos de cada una de las unidades productivas”, agregó.
Finalmente, el mensaje para los caficultores desde la institucionalidad es “seguir trabajando con calidad en temas de café, el departamento goza de muy buena asociatividad. Ese valor agregado que se está imprimiendo a través de las asociaciones es el que queremos y hemos pensado en Risaralda para mejorar esa productividad con muy buena calidad”, agregó el director ejecutivo.
LA CIFRA
95% de los caficultores de Risaralda son pequeños productores.



