Esta semana se han dado a conocer diferentes balances de cierre de 2021, así como debates, estudios y analíticas en cuanto al comportamiento de los mercados y las divisas para los primeros seis meses de este año. Se insiste en una marcada incertidumbre económica a raíz de las elecciones por cambio de gobierno, lo que estima una volatilidad del dólar aproximada a los $4.200, ante los cambios en la postura monetaria de los países desarrollados.
El empleo sigue como el gran reto a superar entre 2022 y 2023. Las cifras recientes muestran que su comportamiento sigue muy rezagado si se compara con el crecimiento de la reactivación económica. La desaceleración que se proyecta para 2023, se debe a la moderación saludable que se espera en el consumo final, asociado a una recuperación progresiva de las tasas de ahorro en el país.
“Esperamos que el consumo pierda dinamismo y que la inversión en construcción, tanto de vivienda como de obras civiles, lo compense parcialmente. También somos optimistas sobre un mayor dinamismo del sector exportador, tanto en los bienes tradicionales, principalmente asociados a la minería, como en los productos industriales y los agrícolas no tradicionales”, aseguró Juana Téllez, economista jefe de BBVA Research para Colombia.
A propósito de consumo, la empresa Raddar presentó el reporte de cierre del año 2021, que se denomina: “Covsumer. Los hogares en medio de la reactivación y el regreso a la nueva presencialidad”. El gasto de los hogares llegó a los $826 billones de pesos, con un crecimiento del 9%, lo que muestra que el año pasado el gasto creció, pero este crecimiento no fue igual por niveles de ingreso y por eso es cada vez más necesario revisar los datos con más detalle en cada segmento, ya que el 42% de los hogares informan que gastaron más dinero pero compraron menos cosas, por un alto impacto de la inflación.
Aprender a convivir con el virus y sus nuevas cepas permitirá que el consumo de servicios más asociados a la interacción social gane dinamismo en 2022 y 2023. Los efectos de estas olas sobre la economía serán cada vez menores. Afectarán menos la oferta, la demanda, los ahorros y la confianza que las previas. “El mundo sigue afectado por los cuellos de botella en la oferta global de productos y en la logística de transporte y la crisis de los contenedores con efectos sobre la actividad y los precios. Esperamos que estos cuellos se mantengan en la primera mitad de 2022, para luego ceder gradualmente”, explica el informe económico.
Alejandro Reyes economista principal de BBVA Research, explica que se espera una depreciación promedio del peso colombiano del 5,1% este año y una apreciación del 2,4% el año entrante. Es decir que se tendría una tasa de cambio de $3.935 para este año y de $3.842 para el próximo.
Por otra parte, la tasa de intervención del Banco de la República seguirá aumentando hasta encontrar una postura contraccionista a mediados de 2022 y se estabilizará en ese nivel hasta, por lo menos, finales de 2023. “Esperamos que la tasa llegue a 5,75% en comparación con el 3,0% que registró en diciembre de 2021”, dice el informe.
En el informe se puede leer que se necesita trabajar en la generación de ahorro para financiar la inversión futura. Eso exige aumentar el ingreso de las familias con mayor formalidad, productividad, calidad y cantidad de la educación que genere las condiciones para que se pueda volver a la fuerza laboral formal.
Este año la inflación cerrará en 4,8% frente al 5,6% del 2021, y el año entrante en 3,6%, mostrando una reducción gradual.
Gasto hogares
El dato alcanzado en diciembre en términos reales, supera los niveles de enero 2020 previo al aislamiento. Esta recuperación de la dinámica real de los hogares es impulsada en gran medida por un comportamiento mucho más positivo de los créditos de consumo y las tarjetas de crédito.
Variación anual
El crecimiento del 5,25% en términos reales del gasto de los hogares no es homogéneo por ciudades y regiones, debido a que cada ciudad tiene una estructura de gasto y de canales de compra diferentes por su clima, cultura y nivel de mercado laboral. Las tres ciudades que lideran el crecimiento del gasto, fueron las que vivieron una mayor inflación en los precios de los productos.
Capacidad de compra
La capacidad de compra de un salario mínimo vigente durante gran parte del año, se vio fuertemente afectada por el aumento de los precios en la canasta básica.



