La panela sigue siendo uno de los productos más relevantes para el campo colombiano, no solo como uno de los endulzantes más populares, sino también como un elemento fundamental en la alimentación de millones de familias colombianas. Sin embargo, en los 17 últimos años el consumo de panela se ha deprimido en un 48% y en los últimos cinco años de este 48%, un 24% más.
A pesar de lo anterior, Colombia se posiciona como el segundo productor de panela a nivel mundial, solo por detrás de la India, con una producción aproximada de un millón de toneladas anuales. Además, el país es el mayor consumidor per cápita de panela en el mundo, con un consumo promedio de 18 kg por persona. Esta actividad económica es llevada a cabo en 524 municipios, entre los que se destacan Quinchía y Belén de Umbría, en Risaralda.
La producción de panela es una fuente de sustento para 350 mil familias en el país, abarcando 27 departamentos y generando casi 280 mil empleos directos anuales. “Con este segundo Encuentro Nacional de Alcaldes y Gobernadores de territorios paneleros estamos buscando que entre los mandatarios de nivel departamental y municipal y con nuestros líderes gremiales, ganemos una unidad de criterios para tener una unidad de acción. Lo anterior implica generar e identificar necesidades y rutas de trabajo para que todos vayamos por el mismo camino y garanticemos que nuestro subsector panelero siga siendo un referente productivo para el campo colombiano y un referente para los consumidores en toda la nación”, argumentó Carlos Mayorga, gerente general de Fedepanela.
Sin empalme
Actualmente, el sector panelero enfrenta el desafío del empalme generacional, ya que muchos jóvenes rurales están migrando a las ciudades en busca de mejores oportunidades, dejando un vacío en la producción tradicional de panela. “A nosotros nos va bien produciendo panela, aunque no tenemos la capacidad de cubrir toda la demanda que tenemos en Belén de Umbría, el problema que yo veo es que a nivel departamental y nacional a los dueños de los trapiches nos da mucha dificultad conseguir mano de obra”, indicó Maria Eugenia Marín, panelera de la Asociación Panelera de Belén de Umbría.
Afectados por intermediarios
Por otro lado, paneleros del Eje Cafetero, como Julio César Murillo de la zona de San Lorenzo y Bonafont en Riosucio, Caldas, aún padecen el flagelo de los intermediarios, afectando su producción. “Lo más difícil para nosotros ahora es la comercialización, porque primero cortamos la caña y la vendemos para comprar los alimentos para nuestra familia y algo para lo que necesite la finca, como no tenemos ese capital de trabajo para eso, tenemos que venderla a unos intermediarios, quienes se quedan con las grandes utilidades”, agregó.

Urge la seguridad
Desde la Sociedad de Agricultores de Colombia, Jorge Bedoya, expresó que la situación de los paneleros, así como del resto de productores del país, se dificulta por tres razones.”Lo primero es que hoy hay una coyuntura económica que es preocupante, no solamente por la merma de consumo de muchos productos por la desafortunada situación económica que vive el país, también hay una preocupación enorme sobre los temas de seguridad nacional, esta presencia de grupos terroristas, de bandas criminales, de bloqueos en las carreteras que tanto daño le hacen al sector y el tema del clima que también puede afectar al desarrollo del cultivo de la caña panelera y por supuesto de esta actividad”.



