Entre octubre de 2024 y marzo de 2025, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) presentó los resultados más recientes de la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT).
En muchos hogares del país, la jornada comienza horas antes del amanecer, entre preparar los alimentos, organizar la casa, atender a familiares y resolver las necesidades cotidianas sin recibir una remuneración. Ese tiempo volvió a ser medido por el DANE y reveló que las mujeres en Colombia continúan cargando con la mayor parte del trabajo no remunerado.
El estudio evidencia que las actividades domésticas y de cuidado siguen recayendo principalmente sobre las mujeres. A nivel nacional, el 90 % de ellas y el 65,5 % de los hombres participaron en este tipo de labores. En promedio, las mujeres dedican 7 horas y 35 minutos, más del doble del tiempo de los hombres (3 horas y 12 minutos).
Las tareas con mayor participación femenina fueron el suministro de alimentos (78,7 %), la limpieza y mantenimiento del hogar (70 %) y el mantenimiento del vestuario (37,8 %). En contraste, los hombres registraron participaciones de 34,9 %, 39,9 % y 11 %, respectivamente.
“Estas cifras confirman que el trabajo doméstico sigue profundamente feminizado. Son labores invisibles, no pagadas, pero fundamentales para el sostenimiento de la economía”, destacó Víctor Jaramillo, docente de la Facultad de Ciencias Económicas, Administrativas y Contables de la Universidad Libre Seccional Pereira.
Caso Pereira
Aunque la ENUT no tiene representatividad por ciudades, el profesor Jaramillo explicó que a través de la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) se pueden analizar las tendencias locales. “En Pereira, el 59,58 % de las personas que realizan trabajo no remunerado son mujeres, frente al 40,4 % de los hombres. En horas diarias, ellas dedican 7 horas y 33 minutos, mientras los hombres 4 horas y 6 minutos”, precisó.
Brecha en el trabajo remunerado
La desigualdad también se refleja en el empleo formal. En el periodo analizado, el 55,6 % de los hombres participó en actividades laborales remuneradas, frente al 34,4 % de las mujeres. En promedio diario, los hombres trabajaron 9 horas y 9 minutos, mientras que las mujeres lo hicieron 7 horas y 44 minutos.
“Esto refleja una brecha asociada a la carga del trabajo doméstico y de cuidado que asumen las mujeres”, explicó Jaramillo. “Muchas de ellas no pueden acceder a empleos de tiempo completo, por lo que optan por jornadas parciales o trabajos con menor remuneración, lo cual limita su autonomía económica”.
Triple carga femenina
La ENUT incluyó por primera vez un módulo sobre población migrante, que estima en 1,8 millones las personas nacidas fuera del país que forman parte de la población de 10 años o más. Entre ellas, el 59,3 % de los hombres y el 37,9 % de las mujeres participan en actividades remuneradas. Las mujeres migrantes dedican, en promedio, 8 horas y 45 minutos a estas labores, una hora más que las colombianas.
Según el profesor Jaramillo, muchas mujeres enfrentan una “triple carga” que combina el trabajo doméstico, el empleo remunerado y el estudio. “Esto genera una pobreza de tiempo que afecta su salud y limita su desarrollo personal y profesional”, señaló.



