El panorama económico de Colombia ha estado marcado por una serie de retos financieros. Aunque la inflación bajó a un 5,2% y la tasa de desempleo se mantuvo en un solo dígito, la realidad es que cada vez más personas se ven incapaces de cumplir con sus obligaciones financieras.
Según el Ministerio de Justicia y del Derecho, el número de personas que se declararon en quiebra debido a la incapacidad de cubrir sus deudas se incrementó un 58% en 2024 en comparación con 2023. Esta cifra pasó de 1.420 a 11.018 solicitudes de insolvencia, lo que evidencia una crisis financiera en el país.
En Pereira y el Eje Cafetero, las dificultades no son ajenas a este fenómeno. Los hogares enfrentan una fuerte presión económica, lo que se refleja en un aumento de las solicitudes de insolvencia. Según el Director de Planeación de la Cámara de Comercio de Pereira, Hellman David Camargo, la principal causa de este problema en la región es la falta de un modelo de negocios adecuado, especialmente entre los pequeños empresarios, quienes no logran proyectar correctamente sus ingresos y necesidades.
Por otro lado, Andrés Fernando Mejía Restrepo, jefe del área de derecho procesal de la Universidad Libre de Pereira, expresó preocupación por el sobreendeudamiento de la población. “Muchas personas se exceden con sus pasivos, el flujo de caja mensual que tienen y hacen un montón de compras que no son capaces de atender con sus ingresos. Entonces, les toca recurrir a las deudas”, afirmó.
Ley de Insolvencia: Una ayuda legal para los deudores
Ante esta situación, la Ley 1564 de 2012, conocida como la Ley de Insolvencia Económica, se ha convertido en una herramienta importante para quienes buscan una solución a sus problemas financieros. Esta legislación permite a las personas naturales renegociar sus deudas con los bancos, prestamistas, administraciones públicas y otros acreedores, con el objetivo de evitar embargos y remates. A través de acuerdos de pago flexibles, los deudores pueden reestructurar sus pasivos y eliminar los reportes negativos en las centrales de riesgo.
La creciente cantidad de personas que recurren a esta ley refleja una realidad económica preocupante. Según Andrés Mejía, este aumento también muestra el impacto de las tasas de interés, que, aunque han disminuido, todavía mantienen altos los costos para los consumidores con créditos a tasas variables. “La relación entre la inflación y las tasas de interés sigue afectando las posibilidades de pago de los colombianos, pues quienes tienen créditos a tasas variables se ven muy afectados por los ajustes derivados de la inflación”, expresó.
Aunque el país muestra avances en algunos indicadores macroeconómicos, la capacidad de pago de los colombianos sigue siendo insuficiente, lo que ha llevado a miles a solicitar ayuda legal para evitar medidas drásticas.
Las Consecuencias para el Comercio
En Pereira, como en otras ciudades del país, los pequeños acreedores son los más afectados por este aumento en las insolvencias. La Cámara de Comercio de Pereira señala que un 63% de las cancelaciones en el sector empresarial son realizadas por personas naturales que, a menudo, no logran alcanzar los niveles de ventas esperados. La falta de planificación financiera y un modelo de negocios inadecuado contribuyen a esta situación, provocando una cadena de efectos negativos, no solo para los deudores, sino también para los proveedores y otros acreedores.
Aunque desde la dirección de Registros de la Cámara de Comercio de Pereira la cantidad de cancelaciones empresariales disminuyó en 2024 con relación a 2023, entre enero y diciembre de 2024 se realizaron 3.655 cancelaciones, frente a las 3.955 registradas en el mismo periodo de 2023, lo que representa una variación de -6,05%.
Perspectivas y necesidades de apoyo
En medio de esta crisis financiera, la Ley de Insolvencia se presenta como una vía de alivio para quienes buscan reestructurar sus deudas y recuperar su estabilidad económica. Sin embargo, es urgente que tanto el gobierno como las instituciones financieras implementen políticas más eficaces para prevenir el endeudamiento excesivo, especialmente entre las familias y pequeñas empresas que no cuentan con los recursos ni el conocimiento adecuado para manejar sus finanzas.



