La Encuesta de Calidad de Vida (ECV) publicada por el Dane reveló que Risaralda es uno de los departamentos con menor percepción de pobreza.
En contraste con la situación que se vive en otras regiones del país, Risaralda figuró entre los departamentos con menor percepción de pobreza, según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida (ECV) 2024, realizada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). El informe indicó que el 71,5 % de los habitantes del departamento no se consideran pobres, una percepción que refleja una sensación general de bienestar económico, pese a los retos persistentes en sectores rurales y centros poblados.
Por su parte, a nivel nacional, cuatro de cada diez jefes de hogar —el 42,2 %— manifestaron sentirse pobres, lo que representa una disminución de 7,2 puntos porcentuales con respecto al 2023, cuando la cifra alcanzaba el 49,5 %. En las cabeceras urbanas del país, el indicador cayó a 33,2 %, mientras que en centros poblados y zonas rurales dispersas se mantuvo elevado en un 65,4 %.
“Las personas de alguna forma percibieron que las cuestiones a nivel económico y social en el momento están bien, hay una percepción de bienestar en la población”, explicó Jhon Jairo Marín, docente del programa de Economía de la Universidad Libre, seccional Pereira.

La brecha se mantiene
Sin embargo, al desagregar los datos por zonas, se revela que persisten desigualdades. En centros poblados de Risaralda, el 42 % de los habitantes se consideran pobres. En las zonas rurales dispersas, esta percepción llega al 41,4 %. Aunque una mayoría en estas áreas —el 58,6 % en centros poblados y el 58 % en áreas rurales— no se consideran pobres, el acceso limitado a servicios básicos y las altas tasas de desempleo influyen notablemente en la percepción de bienestar.
“Cuando se mira la situación de los centros poblados y áreas rurales, esas personas muchas veces tienen problemas de acceso al agua potable, a la energía, al gas, a un hospital, a un colegio, a todo ese tipo de cosas que por lo general hacen parte de los indicadores de pobreza multidimensional”, señaló Marín.
Ingresos frente a necesidades
Otro de los hallazgos importantes del estudio es que el 74 % de los risaraldenses consideran que sus ingresos les alcanzan para cubrir los gastos mínimos, como arrendamiento, alimentación y transporte. Esta cifra es coherente con la percepción general de no sentirse en situación de pobreza.
En las zonas rurales y centros poblados, el comportamiento es similar: cerca del 60 % considera que sus ingresos les alcanzan, lo cual se relaciona directamente con el porcentaje de personas que no se consideran pobres en estas áreas. No obstante, el 39 % de los residentes en estas zonas afirma que no le alcanza para cubrir lo básico, dato que también coincide con quienes manifestaron sentirse en situación de pobreza.
“Independientemente de que sea 74 %, hay que considerar que el 25 % de la población no está llegando a fin de mes con lo que se gana. Es un porcentaje importante porque son muchas personas, más de 250 mil”, finalizó el docente.



