Tras conocerse el dato de inflación en Pereira, clave para la actualización de precios y para definir incrementos legales en arriendos y otros rubros indexados al IPC, comienzan a evidenciarse presiones significativas en el gasto cotidiano.
Pereira figuró durante 2025 como una de las ciudades donde adquirir los principales bienes y servicios fue más costoso que en otras capitales del Eje Cafetero, como Armenia, que reportó una inflación al cierre de diciembre de 5 %, y Manizales, con 4,90 %. Entre los grupos que más aportaron al alza se encuentran los restaurantes y hoteles, con una variación anual de 9,89 %, mayor que la registrada un año atrás y por encima del promedio nacional. Este comportamiento se refleja directamente en el precio de las comidas fuera del hogar, en especial de aquellas consideradas básicas dentro de la canasta urbana.
El corrientazo, bajo presión
Uno de los ejemplos más visibles es el corrientazo, el típico almuerzo que incluye sopa, plato fuerte con proteína, acompañamientos como papa o arroz y una bebida. Al comenzar 2026, esta opción para muchos trabajadores y estudiantes en la ciudad ya evidenció nuevos ajustes de precio, impulsados por el aumento en los costos de los insumos y de la operación de los establecimientos.
Propietarios de restaurantes del centro de Pereira señalaron que actualmente el corrientazo se vende a $10.000 pesos, dependiendo del menú y del tamaño de la porción. “Ofrecemos dos caldos diarios, tres principios, cinco carnes y dos sobremesas”, explicó Javier Marín, administrador del restaurante Muy Delis, ubicado en la novena del centro de Pereira.
Detrás de estos incrementos están, principalmente, las alzas en verduras, tubérculos y proteínas registradas durante 2025. “Lo que básicamente se consume acá es papa, yuca y plátano, que son la base de las sopas. Las verduras en general suben cada año cuando hay incremento del sueldo y se dispara la canasta familiar. Eso se refleja en el almuerzo”, indicó Marín.
En los mercados mayoristas y plazas de Pereira, algunos precios ilustran esta presión. El plátano se encuentra alrededor de $3.000 el kilo, la yuca cerca de $4.000 y la arracacha en $5.000. La papa, insumo central del corrientazo, ronda los $2.500 el kilo, mientras que la papa criolla puede llegar a $6.000.
A estos se suman otros productos que encarecen el menú diario, como el tomate milano, que alcanza los $8.000 el kilo, y la cebolla roja, que llega hasta $6.000. “Pagamos hasta $80.000 por el bulto de papa en algunos momentos del año. Son insumos caros para sostener el negocio”, añadieron los comerciantes.
Los ajustes derivados del aumento del salario mínimo también han elevado los costos operativos en sectores como la agricultura, el transporte y los servicios de alimentos. Esto se traduce en mayores gastos fijos para los restaurantes, que deben decidir entre absorber parte del impacto o trasladarlo al consumidor final.
Los precios de la plaza de mercado
Víctor Morales, comerciante de la plaza de mercado Impala, señaló que los precios de los alimentos continúan elevados. Entre los productos con mayores precios se destacan la pitahaya, que alcanza los $16.000 por kilo; el aguacate, que subió hasta los $10.000; la mandarina y el mango, ambos a $6.000; la mora a $7.000; la uva a $15.000; la fresa a $12.000; y la cebolla roja, que llega a $6.000 el kilo. Morales advirtió que el aguacate, la mandarina y la naranja han sido los alimentos que más han subido en las últimas semanas.



