Tras casi una década de estudios, trámites y asignación de tierras, el proyecto permanece paralizado. Expertos advierten que es urgente actualizar los estudios, recuperar a los socios y reactivar la articulación con el Gobierno Nacional.
A pesar de que la Plataforma Logística de Occidente (PLOC) —anteriormente conocida como la Plataforma Logística del Eje Cafetero (PLEC)— dio un paso importante la semana pasada hacia su consolidación como centro logístico del occidente colombiano, gracias a la reunión presidida por la actual administración departamental junto al Ministerio de Transporte, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), el Departamento Nacional de Planeación (DNP) y la DIAN, mucho se ha hablado, pero poco se ha materializado de este emblemático proyecto que tiene su origen en 2016, tras un encuentro de los principales gremios de Risaralda.
La Plataforma Logística del Eje Cafetero (PLEC) fue concebida hace más de diez años como una infraestructura estratégica para integrar la producción del occidente colombiano con los corredores del comercio exterior, principalmente el de Buenaventura. El proyecto fue incluido en varios documentos CONPES y adoptado por el Gobierno Nacional como proyecto piloto de política pública en logística, lo que le dio alcance nacional.
Según los estudios iniciales, la plataforma permitiría consolidar y desconsolidar carga, reducir costos logísticos y mejorar la competitividad de bienes agroindustriales, manufacturas y productos de consumo masivo. Su ubicación en La Virginia, a cuatro horas del puerto de Buenaventura, fue uno de sus principales argumentos de viabilidad.
Los antecedentes
En su fase de estructuración, el proyecto avanzó en dos frentes: asegurar el terreno y obtener la factibilidad. Se adquirieron predios por $9.000 millones mediante un proceso de compensación con la Agencia Nacional de Tierras, y se gestionaron $3.000 millones del Ministerio de Transporte para el estudio de factibilidad, elaborado por una firma especializada.
El entonces gobernador Sigifredo Salazar indicó que, con estos pasos, la PLEC quedó estructurada como un proyecto nacional con participación privada. Salazar detalló que el modelo contemplaba áreas para agroindustria, metalmecánica, industria 4.0 y textil–moda: “El estudio mostraba que allí debía funcionar un parque agroindustrial, un espacio para metalmecánica, industria 4.0 y textil–moda. Era un proyecto de país y de región”.
Uno de los principales cambios estructurales del proyecto fue su evolución institucional. Hernán Meneses, promotor del tren de alta velocidad Cali–Eje Cafetero, resaltó que la propuesta dejó de ser de carácter estrictamente departamental para convertirse en un proyecto de región: “Ha migrado de ser un proyecto departamental a ser un proyecto de carácter supradepartamental o del Eje Cafetero, lo cual hay que aplaudir. No es lo mismo ir al Ministerio de Hacienda a decir que este es un proyecto departamental de un millón de habitantes, que decir que es un proyecto de la región cafetera, que contribuye con el 5 % o 6 % del territorio nacional”.
Estudios avanzados y perdidos
La plataforma contaba con un estudio de prefactibilidad elaborado por el Gobierno Nacional y un estudio de factibilidad contratado por el departamento con recursos del Ministerio de Transporte. Este último quedó en su fase final: “Al gobernador Sigifredo le faltaban seis meses para que se entregara el estudio de factibilidad, que correspondía a toda la estrategia comercial, porque ya tenía tres escenarios financieros muy favorables”, afirmó Gloria Inés Acevedo, abogada y experta en ordenamiento territorial.
Sin embargo, la siguiente administración departamental decidió no continuar el proceso. “Se perdió mucho tiempo, impacto económico y social”, señaló Acevedo.
Lo último
Aunque el proyecto ha atravesado distintos momentos administrativos, ya se iniciaron gestiones clave para destrabar los procesos pendientes. Uno de ellos es la adenda a la licitación que abrirá el Gobierno Nacional para la reactivación del corredor férreo entre Yumbo y el sector de Caimalito, Pereira. Según Humberto Tobón, gerente de la RAP Eje Cafetero, “la plataforma se convertiría en un centro de transferencia ferroviaria”, debido a que allí coincidirían dos trenes proyectados: el que viene desde Yumbo y el futuro Tren del Café entre Antioquia, Caldas y Risaralda.
Para avanzar en la habilitación como puerto seco, la administración departamental radica ante el Ministerio de Transporte los documentos para solicitar el reconocimiento del área como centro de operaciones aduaneras. “Si eso se logra aprobar, permitiría que la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales autorice allí un centro de operaciones aduaneras para el comercio exterior, lo cual pondría a esta plataforma en un punto de desarrollo y madurez bien importantes”, señaló.
Este trámite, que toma entre 60 y 75 días, será evaluado por Planeación Nacional, el Ministerio de Comercio Exterior, la Agencia Nacional de Infraestructura y la misma DIAN.



