Pereira impulsa la inclusión laboral con “Mujeres a la Obra”, un programa piloto que busca incorporar a las mujeres en el sector de la construcción.
En Colombia, la desigualdad de género en el mercado laboral sigue siendo una realidad. Según el último informe de Mercado Laboral del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la tasa de desocupación para las mujeres en mayo de 2025 fue del 11,6 %, mientras que para los hombres fue del 7,1 %, lo que revela una brecha de 4,5 puntos porcentuales.
Frente a este panorama, la Secretaría de Desarrollo Económico y Competitividad, con el respaldo de Swisscontact, CIAF y Camacol, diseñó e inició la estructuración del proyecto “Mujeres a la Obra”, una iniciativa que busca abrir espacios reales de participación para mujeres en el sector de la construcción. El proyecto, que se ejecutará bajo la modalidad de formación dual, tiene como propósito promover un piloto de formación de hasta 150 horas, en alianza con empresas constructoras de la región.
Viviana Barney, directora de Competitividad de Pereira, explicó que, aunque el sector de la construcción es uno de los principales motores económicos del departamento, no es común ver mujeres trabajando allí: “Este piloto nos da un punto de partida, porque esperamos escalarlo como modelo a otros sectores. Iniciamos con el gremio de la construcción porque, además de que genera una importante cantidad de empleo, representa un reto: son pocas las mujeres que acceden a este tipo de trabajo”.
La malla curricular, diseñada y validada junto con CIAF, Camacol y Swisscontact, se enfocará principalmente en labores de obra blanca: “El proyecto contempla todo un modelo de habilidades blandas para la transformación humana, y un enfoque hacia labores relacionadas con obra blanca: pintura, instalación de enchapes, acabados, detalles”.
¿Cómo se llevará a cabo?
Esta primera fase culminó con la aprobación del contenido formativo. Lo que sigue es su implementación. El piloto se desarrollará con entre 30 y 40 mujeres, quienes recibirán 150 horas de formación, de las cuales el 70 % se realizará en campo, en sitios reales de construcción. “Estas mujeres saldrán a través de las maratones de empleo. Precisamente, el sector de la construcción es el que actualmente está generando más empleo en la región”, explicó Barney.
Una vez abierta la convocatoria, las entidades definirán los criterios y perfiles para la selección de beneficiarias. “En este momento no se está garantizando aún el empleo. Ese es el proceso que sigue. Ahora lo que se desarrolló fue todo el proyecto de malla curricular, que ya fue aprobado por la agencia de cooperación suiza y validado con el gremio de la construcción y las constructoras. Ya tenemos claro qué es lo que realmente se requiere, y el paso siguiente es la implementación, con la convocatoria y selección de beneficiarias para su proceso de formación, con miras a la vinculación laboral”.
Apuesta por la equidad
Para Laura Andrea Cristancho, coordinadora del programa de Economía de la Universidad Politécnico Grancolombiano, este tipo de iniciativas tiene un impacto que va más allá del aspecto laboral: “No se trata de quitar espacios, sino de ampliarlos. En hogares donde hay mujeres cabeza de familia, esto representa una oportunidad real de crecimiento. Así que sí, es una ganancia para nosotras, pero también para la sociedad en general”.
Además, destacó la importancia de que las mujeres ingresen a sectores tradicionalmente dominados por hombres: “También aporta a cerrar la brecha de género, que aún es muy marcada. Reconocer que hay oportunidades reales para las mujeres en sectores tradicionalmente masculinos es fundamental. La inclusión laboral no debe verse como una carga adicional para nosotras, sino como una nueva puerta que se abre”.



