La economía del país camina por una senda positiva, de acuerdo con el último informe del DANE sobre el Producto Interno Bruto (PIB).
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) reportó que el Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia creció 3,6 % en el tercer trimestre de 2025 frente al mismo periodo del año anterior. Con este resultado, el crecimiento acumulado del año se ubica en 2,8 %, una cifra que empieza a consolidar la recuperación económica del país tras la desaceleración registrada en 2023 y parte de 2024.
Para Jaime Edison Rojas, líder del Centro de Investigación para el Análisis de Datos Económicos y Sectoriales del Politécnico Grancolombiano, el resultado es positivo. Según explicó, “la producción en el país se incrementó un 3,6 % comparado con el tercer trimestre del año inmediatamente anterior” y el balance del año muestra “un crecimiento del 2,8 %, un dato medianamente satisfactorio”.
Aunque el informe del DANE sobre producción no incluye aún la información de demanda, el café continúa siendo decisivo para explicar el buen comportamiento de la producción, junto con la ganadería. Según Rojas, “el café ha sido uno de los productos que ha tratado de soportar las exportaciones del país dada la caída en petróleo y carbón”. Además, la reversión de aranceles en Estados Unidos podría favorecer aún más este comportamiento.
Hogares compraron más
Los resultados del trimestre superan las proyecciones iniciales de organismos internacionales. El Fondo Monetario Internacional había estimado un crecimiento del 2,5 % para 2025, cifra similar a la proyectada por el Banco de la República. Sin embargo, el comportamiento reciente indica que estas expectativas podrían quedar atrás.
“Sin duda, hace pensar que el crecimiento económico al cerrar el año 2025 puede estar por encima de lo que se estimaba hace algunos meses”, afirmó Rojas. El académico destacó que tanto el PIB trimestral como el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) del DANE muestran “una leve recuperación para septiembre comparado con lo que había sido el mes de agosto”.
El dinamismo también se refleja en el consumo de los hogares, que aumentó 4,2 %, convirtiéndose en el principal motor de la demanda interna. A esto se suma, según el experto, que “la demanda interna jalonada por el gasto de los hogares y, en parte, por el gasto público, explica esa buena sensación”.
Otros sectores que impulsaron
El sector comercio fue el segundo mayor aportante al crecimiento económico, acorde con el repunte del consumo. “Eso encaja perfectamente con esa mayor demanda interna y con ese mayor consumo de los hogares”, señaló Rojas, quien anticipa que esta tendencia podría reforzarse en el cuarto trimestre debido a la temporada de fin de año.
La manufactura también mostró un panorama favorable. De acuerdo con el análisis, este sector registró un crecimiento superior al 4 % frente al mismo trimestre de 2024, posicionándose como el tercer mayor aportante al PIB. Para Rojas, este comportamiento “puede generar una buena expectativa porque lo ideal sería que este fuese uno de los sectores que más aporte al crecimiento por su importancia en la generación de bienes, servicios y empleos formales”.
Sectores en riesgo
No todos los sectores tuvieron un comportamiento favorable. Minas y canteras mostró la caída más pronunciada, influenciada por la transición energética promovida por el Gobierno y por la reducción de envíos de carbón y petróleo hacia Israel.
La construcción también retrocedió más del 1 %, un resultado que genera preocupación. “Sabemos lo importante que es la construcción tanto civil como de vivienda para la creación de empleos formales”, recordó Rojas. Este desempeño podría estar asociado al lento ajuste de las tasas de interés, que “no terminan de consolidar su reducción” y han limitado el crecimiento del crédito.



