Los nuevos aranceles de 25% impuestos por el presidente estadounidense, Donald Trump, a las importaciones de México y Canadá entraron en vigor el martes, junto con una duplicación de los aranceles a los productos chinos a 20%, generando conflictos comerciales con los tres principales socios comerciales de Estados Unidos.
Las medidas, que afectan casi US$2,2 billones en el comercio bilateral anual, fueron justificadas por Trump debido a la falta de acción de estos países en la lucha contra el tráfico del opioide fentanilo. China respondió con aranceles adicionales de entre el 10% y el 15% sobre importaciones estadounidenses desde el 10 de marzo, mientras que México y Canadá preparan represalias comerciales contra su antiguo aliado.
Clara Velásquez, docente de la Escuela de Negocios y Desarrollo Internacional del Politécnico Grancolombiano, explicó que la imposición de estos aranceles “puede tener efectos directos, pero también indirectos en la economía colombiana”. Según la experta, estos tres países son socios comerciales clave de Colombia: “México y Canadá con quienes tenemos tratados y acuerdos de integración económica y además compartimos otro grupo que hace parte de la Alianza del Pacífico, mientras que China también se ha convertido en uno de los principales socios comerciales del país”.
Uno de los efectos principales sería la reducción de la demanda en EE.UU., lo que impactaría sectores estratégicos para Colombia: “Los aranceles en Estados Unidos reducen las importaciones de estos países. Y podríamos decir que también se podría extender esa capacidad o la disminución de la capacidad de importar productos colombianos también de sectores como, por ejemplo, el agroindustrial y el minero energético”, señaló Velásquez.
Además, el impacto en la industria manufacturera de México podría afectar la cadena de suministro: “Si hay una interrupción en las exportaciones, tiene un impacto en la cadena de suministro que haría que en el mediano y en el largo plazo México disminuya la cantidad de productos que están fabricando, donde podrían verse afectados insumos o componentes que hacen parte de la industria colombiana”.
Sin embargo, la guerra comercial también podría generar oportunidades para Colombia. Si EE.UU. restringe importaciones desde China, Colombia podría convertirse en un proveedor alternativo de materias primas e insumos industriales. Asimismo, Velásquez considera que esta situación podría favorecer al país en la exportación de productos agrícolas: “Sí, la guerra comercial podría abrir oportunidades para Colombia en el sector agrícola, no limitado a productos como el café, el azúcar o el banano, pero hay una oportunidad en los que tradicionalmente se exporta”.
China, por ejemplo, ha mostrado mayor interés en el consumo de café, lo que podría beneficiar a Colombia si las exportaciones de EE.UU. y Canadá a ese mercado se ven afectadas. En el caso del banano, si las restricciones comerciales afectan a otros países productores, Colombia podría aumentar su cuota de mercado en Estados Unidos y China. De manera similar, la exportación de azúcar también podría beneficiarse si los aranceles desvían la demanda hacia nuevos proveedores.
No obstante, la experta advierte que estos beneficios dependerán de los costos logísticos y del aprovechamiento de los acuerdos comerciales vigentes con EE.UU. y otros mercados.



