Preocupación por la roya en los cafetales de Risaralda

La caficultura colombiana enfrenta uno de sus mayores retos debido al impacto de la roya en los cultivos, un hongo que amenaza con afectar la productividad en los cafetales. El año 2024 cerró con una excelente producción y precios que superaron los $2.500.000 por carga. Sin embargo, la mutación de este hongo ha puesto en alerta al sector. Luis Miguel Ramírez Colorado, miembro del Comité Directivo y del Comité Nacional de la Federación Nacional de Cafeteros, habló sobre la complejidad de esta situación y las estrategias que se están implementando para enfrentarla.

La alta producción registrada en 2024, sumada a las variaciones del clima, creó condiciones favorables para que la roya se propagara con mayor facilidad. “El hongo ha venido mutando y debilitando la resistencia del café. De las variedades de café arábigo que hay en Colombia, hoy nos está obligando a aplicar mayores cantidades de fungicidas; se ha incrementado su uso en el cultivo con el propósito de proteger los cafetales”, explicó.

La situación es preocupante, ya que departamentos como Risaralda reportaron niveles de infestación de roya entre el 7 % y el 8 %. Aunque estos valores no son alarmantes en comparación con otros años, exigen acciones inmediatas. “Risaralda presentó niveles de infestación de roya más o menos entre el 7 % y el 8 %. Con este porcentaje, hay que prestar mucha atención, porque la gerencia técnica nos ha dicho que cuando la roya supera el 5 %, es necesario realizar evaluaciones y, obviamente, acatar las recomendaciones del servicio de extensión”, agregó.

Impacto en la cosecha de 2025

Aunque aún no se tienen indicadores concretos sobre cómo la roya afectará la producción del próximo año, los expertos coinciden en que el daño ya está hecho en muchas regiones. “Es fundamental no permitir que los cafetales envejezcan más. La renovación de cultivos será clave para minimizar el impacto en la cosecha de 2025”, destacó Luis Ramírez.

En este sentido, la Federación Nacional de Cafeteros ha establecido metas ambiciosas: en 2024 se renovaron 90.000 hectáreas de café en todo el país, y para 2025, Risaralda tiene como objetivo renovar 5.200 hectáreas. Esta estrategia busca garantizar una caficultura más joven, productiva y resistente a enfermedades.

Monitoreo y control

Actualmente, los 1.400 extensionistas de la Federación están desplegados en todo el territorio nacional para evaluar la situación en los cafetales. Estas visitas incluyen mediciones de la infestación por roya, el impacto de otras plagas como la broca y el minador, y la efectividad de los fungicidas utilizados hasta el momento.

Además del control de plagas, la Federación mantiene su compromiso de capacitar a los caficultores. “Históricamente, en la Federación se ha realizado el servicio de extensión. Se organizan días de campo y visitas constantes a los caficultores. En Risaralda realmente se lleva a cabo este ejercicio de manera eficiente. Para 2025, queremos fortalecer aún más este trabajo, colaborando con los gobiernos municipales y departamentales para crear programas de fertilización y renovación que permitan a los caficultores acceder a los recursos necesarios”, señaló.

Optimismo frente a los desafíos

A pesar de los retos, el sector cafetero mantiene una actitud positiva. Los precios favorables del café han permitido a muchos productores afrontar los costos adicionales derivados del uso de fungicidas y otras prácticas de manejo. La lucha contra la roya es solo uno de los muchos desafíos que enfrenta la caficultura colombiana, pero con estrategias claras y un enfoque colaborativo, el sector sigue demostrando su capacidad de adaptación frente a los cambios climáticos y sanitarios que afectan al país.

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
- Publicidad -

LO ÚLTIMO

- publicidad -