La reciente crisis vivida con el suministro de gas a cinco departamentos del país, entre ellos Risaralda, ha llevado al sector a continuar trabajando en dos grandes planes para garantizar el abastecimiento del servicio futuro.
Mientras la empresa TGI continúa trabajando en la línea extendida o bypass, en el sector de Cerro Bravo, foco donde se están generando las alzas de temperatura cercanas a los 700 grados al interior de la montaña, por lo que sería un incendio interno, como un plan b futuro para mantener siempre el servicio, llegado el caso en que se vea comprometida la tubería del gasoducto, el sector considera como una de las opciones definitivas para el suroccidente de Colombia, a mediano y largo plazo, la Regasificadora del Pacífico.
“Se encuentra en su segunda ronda para ser asignada, a pesar de que originalmente se había programado la recepción de ofertas para finales de febrero del 2023, una nueva agenda amplió este plazo, que ahora quedó fijado para el 8 de junio…esta es una obra crucial para garantizar la confiabilidad del suministro de gas, de hecho, el tiempo para su construcción es cada vez más corto, teniendo en cuenta que se podría enfrentar un déficit de gas desde 2027, por esto, una infraestructura de importación sería necesaria”, manifestó Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas, asociación que agremia a casi el 80% de la producción nacional de gas natural, el 100% de su transporte y el 98% de su distribución por redes.
Explica la líder gremial que la obra propuesta por la UPME estará en la capacidad de regasificar 400 millones de pies cúbicos por día (Mpcd), es decir, casi un tercio de la producción del país. Además de esto se requeriría un gasoducto para transportar el combustible. “Una vez asignada se estima que su construcción tardaría 58 meses, es decir, casi cinco años, con lo que, si se asignara a mediados de 2023, podría terminarse su construcción en 2028, cuando el déficit podría ser mayor”, agregó Murgas.
Esta visión es reforzada por TGI, “Sin duda algunas de las soluciones definitivas son las que tiene que dar la UPME, para crear una mayor confiabilidad a través de aumento en la infraestructura y fortalecimiento de la existente en el país, generando inversiones que tengan una viabilidad bancaria y de negocio. Por ejemplo una de esas alternativas podría ser la Regasificadora del Pacífico donde con inversión de dineros privados, se podría importar gas licuado en caso de una necesidad en el país y concretamente para el occidente colombiano”, manifestaron desde la Transportadora de Gas Internacional.
TGI confirmó que la emergencia evidenció la necesidad de tener mayor confiabilidad en el sistema y que por el momento la solución es de corto plazo que se está trabajando para mantener la contingencia es a través de dos frentes, el primero de ellos el restablecimiento del flujo normal por el gasoducto y la ya mencionada construcción de la línea extendida.
“Queremos decirle a todos los Colombianos que TGI acaba de lanzar su hoja de ruta para el gas natural, como el eje o energético de enlace que requiere la transición energética donde identificamos como poder brindar confiabilidad al sector del gas natural. Qué significa esto: debe ser un sistema nacional de transporte con el que, a partir de diversidad de fuentes de suministro y duplicación de las reservas probadas de gas, podamos garantizar la confiabilidad en el servicio, es la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME) adscrita al Ministerio de Minas, de acuerdo con el abastecimiento y disposición de fuentes, la que diseña los planes para dar esa confiabilidad”, dijeron desde TGI aseverando que la emergencia no se puede responsabilizar a nadie “pero dejó al descubierto que no se trata de un problema de una sola empresa, sino de todo un sector que debe velar por la confiabilidad, la cual insistimos que no solo está basada en la infraestructura sino en los proyectos e inversiones futuras”, puntualizó la empresa para este medio de comunicación.
“La principal opción es que TGI mantenga en buenas condiciones el gasoducto Mariquita-Cali, y revisar si se requiere mover unos metros más la tubería, pero esa decisión se tomará cuando se sepa a ciencia cierta los orígenes del incendio subterráneo” dijo Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas.



