Aunque la cosecha cafetera de Risaralda superó cifras históricas, el sector enfrenta retos que ponen en riesgo la estabilidad de la cadena productiva.
Tras alcanzar una cosecha cercana al billón de pesos en 2024, la caficultura de Risaralda se consolida como un motor clave de la economía regional, posicionándose como el octavo mayor productor de café en Colombia. Así lo confirmó Luis Miguel Ramírez Colorado, representante del Comité Directivo y Nacional de la Federación Nacional de Cafeteros, quien destacó que esta cifra es el resultado de un trabajo conjunto entre el gremio cafetero, las alcaldías y la Gobernación.
Renovación de cafetales
Una de las principales razones de este logro son los cuidados brindados a los cafetales, lo que ha permitido que Risaralda tenga la caficultura más joven del país. “Las alcaldías y la gobernación del departamento han invertido en la renovación de cafetales para que la caficultura de Risaralda se siga posicionando y consolidando como la más joven del país. Esto ha permitido que los cafetales, al ser jóvenes, sean mucho más productivos. Ese es el resultado que estamos obteniendo en 2024”, afirmó Luis Miguel Ramírez.
Además, expresó que el departamento participa con un volumen total del 5,2 % de la producción en Colombia, posicionándose como el octavo productor de café entre los 15 departamentos que lo hacen. Se beneficia, además, de los precios históricos del grano, que han superado los 3 dólares por libra en la Bolsa de Nueva York, y de la tasa de cambio favorable, factores que han incrementado los ingresos para los caficultores.
Dato importante: De los 15 departamentos que producen café en Colombia, Risaralda es el octavo más productivo, con una participación media del 5,2 % en el volumen total.
Impacto positivo en las comunidades
Este logro en la caficultura ha generado un impacto positivo en las comunidades rurales. Según Luis Miguel Ramírez, el aumento en los precios ha permitido que los recolectores reciban hasta un 25 %, lo que ha fortalecido las economías locales. “Cosechar un kilo de café valía o se pagaba más o menos 800 pesos. Hoy ese mismo kilo de café se está pagando, en promedio, entre 1.000 y 1.200 pesos. ¿Qué significa esto? Que la mano de obra ha incrementado su costo en aproximadamente un 25 %”, señaló.
Risaralda juega un papel estratégico en el Eje Cafetero como centro nacional de trilla. Desde este departamento, junto con Manizales y Armenia, se exporta el 70 % del café producido en Colombia, lo que impulsa el PIB agrícola de la región.
Retos para el futuro
No obstante, aunque la cosecha cafetera de Risaralda ha alcanzado cifras históricas cercanas al billón de pesos, el sector enfrenta varios desafíos. Según Luis Miguel Ramírez, el sector exportador se perfila como uno de los mayores retos en el corto plazo. Además, destacó que el aumento de los precios del café, que actualmente están 200 % por encima de los valores registrados en el primer semestre, ha generado dificultades para los exportadores. “Hoy a los caficultores les está yendo muy bien, pero al exportador, debido a la falta de liquidez y flujo de caja, le está yendo muy mal porque no puede competir con buenos precios”, explicó.
Enfoque en la productividad
Finalmente, Luis Miguel Ramírez destacó que los recursos obtenidos de convenios con las alcaldías y la gobernación del departamento se están destinando exclusivamente a mejorar la productividad. “Los recursos se han invertido en el sector para que los cafetales sean mejor fertilizados y nutridos. Este es el resultado del trabajo que se ha venido haciendo en los últimos cinco años de la mano con la Gobernación y las alcaldías”, concluyó.
Risaralda reafirma, gracias a una caficultura en crecimiento y precios históricos, su papel como un pilar de la economía cafetera en Colombia, mientras enfrenta el desafío de mantener la sostenibilidad de su cadena productiva en los próximos años.



