Aunque el departamento presentó una reducción entre 2023 y 2024 del índice de pobreza multidimensional, algunas variables siguen afectando las condiciones de vida de las y los risaraldenses.
En el último informe presentado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) sobre el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) correspondiente al año 2024, Risaralda registró una reducción de 2,3 puntos porcentuales, al pasar del 11,8 % en 2023 al 9,5 % en 2024. Esta medición evalúa si los hogares colombianos logran satisfacer sus necesidades en aspectos clave como vivienda, educación, salud, empleo y el cuidado de niños y jóvenes.
El DANE detalló que esta disminución está en línea con la tendencia nacional, donde la pobreza multidimensional se redujo a 11,5 %, lo que representa una disminución de 0,6 puntos porcentuales frente al 12,1 % registrado en 2023. Jhon Jairo Marín, docente del programa de Economía de la Universidad Libre, seccional Pereira, indicó que, de los 15 indicadores que analiza el DANE, cuatro evidenciaron un aumento considerable y preocupante en el departamento.
#IPM| En 2024, la tasa de pobreza multidimensional a nivel nacional fue del 11.5%. Esto es, -0,6 puntos porcentuales menos que en 2023, cuando fue del 12,1%. pic.twitter.com/jZ4xux5mJK
— DANE Colombia (@DANE_Colombia) April 22, 2025
¿Qué acrecentó el IPM?
Por ejemplo, en 2023, las barreras de acceso a servicios de salud tuvieron una incidencia del 3 % en la medición de pobreza multidimensional; sin embargo, el año pasado, este indicador se incrementó al 6 %. Además, el uso de material inadecuado en paredes exteriores fue otro indicador que presentó una desmejora, al pasar del 1,5 % al 2,8 % en 2024. Un indicador que generó preocupación fue el acceso a agua mejorada, ya que en centros poblados y zonas rurales dispersas pasó del 25 % al 42,5 %; es decir, estas poblaciones empeoraron su acceso a este recurso.

Los más afectados
De acuerdo con el docente, a pesar de los buenos resultados en otras variables que presentó el departamento en sus cabeceras municipales, es relevante prestar atención al crecimiento de la pobreza que persiste en los centros poblados y zonas rurales dispersas. “El hacinamiento crítico estaba en 2023 en 7,7 % y en 2024 bajó a 4,1 %; sin embargo, en centros poblados aumentó del 4,3 % al 5,1 %. Es decir, el mayor porcentaje de mejoramiento se concentró en las cabeceras municipales”, indicó el docente.
Trabajo informal
El 65,6% de las y los risaraldenses pertenecen a hogares en donde algún miembro está en la informalidad laboral. Aunque tuvo una ligera disminución con respecto a 2023, “este indicador es muy negativo. El trabajo informal representa el gran problema de nuestra economía”, especificó.
Óscar Jiménez, analista económico, ratificó que el trabajo informal, así como el desempleo de larga duración, afectan la capacidad productiva del departamento. No obstante, la situación educativa también responde a una dinámica que debe ser atendida por los entes gubernamentales. “Tener una alta incidencia de personas con bajo logro educativo significa que son personas sin una formación elevada y que su capacidad para aportar al sector productivo será limitada en comparación con quienes cuentan con educación media o superior, que es el nivel considerado en este índice”.



