Salario mínimo, un arma de doble filo para empresarios y trabajadores

En medio de una atípica situación, en pocos días iniciará la negociación por el aumento del salario mínimo en el país, en donde empresarios y sindicatos, estos últimos en representación de los empleadores, esperan ponerse de acuerdo y poder lograr un incremento que beneficié a ambos lados.

En medio de esta conversación el Gobierno, hace el papel de mediador, en donde se trata de buscar un punto de equilibrio que se ajuste tanto a las necesidades de los empleados y del sector productivo del país. En caso de no llegar a un acuerdo entre estos, el Gobierno será quien determine el incremento del salario mínimo, basado en la inflación del año actual y la inflación proyectada para el 2021, así como también el Producto Interno Bruto del año 2020 y el proyectado para el próximo año, datos que son suministrados por el Banco de la Republica y el Departamento Nacional de Planeación. Igualmente se tienen en cuenta algunos aspectos sociales.

De acuerdo a este panorama y basándose en la crisis actual y la falta de liquidez de los hogares colombianos, que a su vez han frenado la demanda y el consumo, por parte de los sindicatos ya se empiezan a evidenciar las pretensiones de este sector, solicitando un incremento del 15 %, argumentando que de esta manera los trabajadores van a tener mayor poder adquisitivo y a su vez crecerá el consumo y se reactivará la economía.

Malos indicadores

Sin embargo, según lo explica John Jairo Marín Restrepo, docente del programa de administración de negocios internacionales de la Fundación Universitaria del Areandina, lograr un incremento del salario mínimo por encima del 4 ó 5 % sería perjudicial tanto para las empresas, como para los trabajadores, la generación de empleo y la reactivación del país.

“Qué ha pasado este año, la situación ha sido muy crítica y si tenemos en cuenta estos indicadores, se debe considerar que la producción del país cayó mucho durante la pandemia, muchas empresas cerraron, se generó mucho desempleo, y otra cosa, no ayuda mucho en cuanto a lo que piden los sindicatos. Es que la tasa de inflación no estuvo muy alta, o sea que los precios no crecieron mucho, si los precios no crecieron, esto no tendría por qué afectar el consumo de la población, teóricamente hablando”, expresó el docente.

Mayor consumo

De acuerdo a la intención de los sindicatos, el incremento estaría rodeando los $100.000, en este punto el experto explica que, en términos técnicos, cuando las personas tienen buen poder adquisitivo y liquidez los precios tienden a incrementarse y se generaría un incremento en la inflación, algo con lo que el Gobierno tiene especial cuidado, ya que por un tema constitucional debe cuidar que este indicador no se eleve.

Otro punto que juega en contra de esta propuesta es el incremento de los costos laborales, ya que para un empleador un trabajador que devenga un salario mínimo mensual legal vigente de $980.657, tiene un costo de $ $1,479.684, pues para tener un trabajador formal se deben tener en cuenta el pago de vacaciones, prima, cesantías, interés de cesantías, cotización de salud y de pensión, ARL, parafiscales y la dotación.

“Si los empresarios ven incrementados sus costos laborales los más probable es que se vean abocados a incrementar sus precios, no contratar personal y en vez de ayudar ese incremento del salario a reactivar y generar empleo, lo que va a llevar es a que los empresarios se contraigan en su operación”, agregó el vocero.

Los empresarios

Aunque por el momento no ha habido pronunciamiento por parte del sector productivo del país, Marín explica que bajo estas condiciones es probable que la propuesta de los empresarios ronde en 3 ó 4%, argumentando que la reactivación, la recuperación de la economía y la generación de empleo está en sus manos y se debe cuidar de no trasladar estos incrementos en los precios al consumidor final.

De esta manera, no se anularía el efecto del incremento, ya que sube el poder de compra y se tendrían precios altos con un salario alto.

Con este planteamiento el ‘tire y afloje’ puede estar en estas dos cuestiones, en donde los sindicatos buscan reactivar la economía y la demanda con sus ingresos, y los empresarios generando empleo. Para esto hay que buscar que los costos laborales sean más bajos y así poder contratar más personal.

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
- Publicidad -

LO ÚLTIMO

- publicidad -